Estaba acostada en mi sofá checando el progreso de Martín, era ya la quinta vez esta semana, por más que parecía mejorar siempre regresaba con una preocupación muy grande y no específicamente sobre el accidente.
Fascbak
(Martín) ¡lili lili que bueno que sigues aquí, ya casi te vaz y tengo miedo no sé si te voy a volver a ver, no quiero que me abandones!
Era bastante adorable el como me llamaba; es un niño de apenas seis años muy adorable, el día que ingreso a mi consultorio fue gracias a que perdió a su padre en un accidente automovilístico cuando el lo acompañaba.
El día que ingreso, me observó y de su boca salió una voz muy inocente pero herida.
(Martín) ¿te puedo llamar lili?
Fin del Fascbak
Estaba centrada en mis pensamientos hasta que note que me habia entrado una llamada. "Increíble" pensé, es mi madre ¿cuánto tiempo habrá pasado desde su última llamada? Conteste feliz ya que en unos meses hiba a ser su cumpleaños.
Al contestar lo primero que oí no fue la dulce voz de mi madre, si no, la de mi tía la cuál me avisaba que la señora que me crío, había muerto y para el viernes en la tarde empaque mi equipaje y salí con destino hacia mi pueblo natal.
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la Quinta Puerta
ParanormalUna sicóloga llamada Ema Litith, se encamina a la casa de su fallecida madre Teresa, pero algo no cuadra cuando llega a su antigua casa, avia cosas que no recuerda que hayan tenido, pasillos sin rumbo y algo más.
