UNA MAID EN APRIETOS

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La joven Utahime Iori tenía muchas deudas que pagar, el dinero que le daba la escuela de hechicería no era suficiente como para pagarlas todas, por eso se decidió a buscar otro trabajo.

Entre todos los trabajos que busco uno acepto su ayuda para trabajar,se trataba de un maid café en Shibuya, no era un local grande pero si era muy popular entre las personas que visitaban Shibuya, gracias a que su comida era deliciosa.

Tenía algunos días trabajando en el café, hasta se hizo amiga de algunas meseras del lugar, para ella era un día más en su trabajo hasta que...

-¡esperó que le haya gustado, gracias por su visita!- decía ella con una sonrisa a un cliente, para luego ir a la cocina a ayudar con otros pedidos.

-ay me dueles las mejillas de tanto sonreír- dijo frotando su mejillas

-jajaja- se reí su amiga- hay Senpai no exajeres

-es que esto es complicado Shoko, estar sonriendo a cada rato es agotador- decía ella con voz de cansancio

-¡Utahime!- la llamaban el cocinero de el café-puedes atender esta mesa

-si ya voy-dijo ella- lo siento Shoko tengo que atender esta mesa.

-descuida ve tranquila yo también tengo que ir a atender una mesa- decia Shoko.

-gracias Shoko- dijo utahime saliendo de la cocina para ir a la mesa- ¡Bienvenidos al maid ca...-no pudo terminar la oración a ver a quien se trataba.

-¡oh debilucha así que trabajas aqui!- dijo este con un tono burlón haci ella.

-¡GOJO SATORU QUE HACES A...- tampoco pudo terminar la oración ya que este la silencio con su dedo índice.

-no te alteres debilucha, se que soy guapo pero no es para que lo grites por todo el lugar- dijo este aún con su dedo índice sobre la boca de la azabache.

Está apartó el dedo del ojos azules de su boca y noto que algunos clientes del lugar los estaban mirando por el casi grito de ella.

-que haces aquí?- dijo la azabache con un tono más bajo y molesta.

-que no puedo venir a un maid café para comer algunos postres- dijo el peliblanco- además te ves sexy con ese traje de maid-dijo este mirando de arriba a abajo a Utahime.

Está desvió su rostro para que no se notará su sonrojo.

-y a ti que te importa como me veo,idiota- dijo está con aún con su cara viendo a otro lado- ya que, dime qué es lo que quieres- dijo la azabache agarrando un bolígrafo y un librito de notas.

-um veamos...- dijo pensativo el peliblanco, con una mano en su barbilla y mirando el menú- quiero un pastel de chocolate y un capuchino con mucha azúcar- Utahime anoto el pedido del peliblanco en el librito de notas.

-bueno me voy y espero que no hagas un desorden cuando vuelva, ¿oíste?- dijo está apuntadolo con su dedo.

-¡fuerte y claro, debilucha!- dijo este haciendo una señal de ok con su mano.

Está se fue a la cocina, le dio la orden al cocinero y se fue a fuera a tomar un poco de aire.

-ese desgraciado,de los cientos de maids cafés que hay en Shibuya, vino a este- dijo con un tono molesta y apretando sus puños mientras se apoyaba en una pared.

Desde que se conocen Utahime y Satoru nunca se han llevado bien, siempre terminaban peleando a tal punto que Utahime terminaba llorando, pero por muy dentro de Utahime ella estaba enamorada de él peliblanco, aunque la molestara o la fastidiaba con sus estupideces, lo amaba, pero por culpa de su orgullo nunca lo iba a admitir.

UNA MAID EN APRIETOS (One-shot)Where stories live. Discover now