Era una mañana bastante fría, Cleissy dormitó un poco al sonar la alarma, tanteó el borde de su cama intentando encontrar su celular para posponerla, cuando escuchó a su madre golpear la puerta a modo de indicar que era el momento de levantarse.
-¡Ya me levanté!- gritó Cleissy.
-Ok, recuerda que tu uniforme está colgado en la puerta de tu armario; y daté prisa que si no llegarás tarde.- le respondió su madre para después bajar a prepararle el desayuno.
Cleissy se encontraba en su último año de secundaria, y hoy era el primer día. Se vistió y peinó rápido para después bajar a desayunar.
-Y, ¿estás emocionada por empezar tu último año?- preguntó Jonh, su padre, mientras le daba un sorbo a su café.
-Sí, un poco- contestó Cleissy con la mirada fija en su plato de cereal, la verdad le asustaba la idea de tener que terminar la secundaria y todo los cambios que conllevaba ese hecho.
-Verás que te irá bien en la prepa, hija- dijo su madre con una sonrisa de animo en el rostro.
-Pero, mis amigas no aplicarán para la misma escuela que yo.- objetó Cleissy con cierto pesar en su voz. Aunque sus "amigas" eran sólo dos chicas que no le agradaban demasiado, pero la hacían sentir cómoda, ya que siempre se la pasaban parloteando y Cleissy no se veía obligada a formar parte de la conversación.
-Es una buena oportunidad de hacer nuevos amigos...lo necesitas Clei.- dijo lanzándole una mirada rápida de desaprobación por su comentario.
Al sentir la mirada de preocupación de su mujer, Jonh trató de amortiguar un poco sus palabras -Recuerda que debes generar buenas relaciones en la vida, para cuando empieces a trabajar.- y apenas hubo terminado de decirlo sintió que no debió hacerlo.
-Ve a lavarte los dientes cariño, es hora de irnos.- le ordenó su madre, y rápidamente Cleissy subió hacia su habitación, agradecida con su madre de no tener que escuchar más comentarios sobre las "relaciones laborales" que su padre insistía en que debía tener.
Su madre (Alba) siempre había intentado que Cleissy fuera un poco más sociable, pero nunca lo había logrado, cuando se trataba de cenas familiares siempre se quedaba sentada y se alejaba de los demás, casi no salía de casa, a menos que fuera estrictamente necesario. Ella sabía que no estaba bien, pero no se sentía bien obligándola a hacer cosas que a Cleissy no le agradaban.
En un caso totalmente contrario, su padre siempre la obligaba a salir de su cuarto cuando había visitas en su casa, cenas de trabajo, etc. A Alba no le agradaba para nada esa actitud de su esposo, por lo que casi siempre había discusiones entre ambos cuando se tocaba el tema.
Jonh, era un tipo alto de cabellera rizada, piel morena y delgado, hasta cierto punto atlético, debido a esto mucha gente se sentía intimidada con su presencia pero su esposa no, todo lo contrario. Alba siempre había sido de un carácter fuerte, poseía una figura imponente, delgada, con una larga cabellera negra y de piel clara, y era por eso mismo que las discusiones entre ambos ponían muy nerviosa a Cleissy ya nunca sabría como reaccionarían.
Y esa mañana no fue la excepción.
-¿Sigues insistiendo en hacerla cambiar por la fuerza, Jonh?- dijo Alba mientras recogía los platos y los llevaba al fregadero.
-Si no lo hacemos, le irá mal en el futuro.-
-¿Qué estás tratando de decir con que le irá mal?, ¿acaso dudas de las capacidades de nuestra hija?- Con cada palabra Alba iba alzando el tono de voz, alertando a su esposo que ya estaba molesta.
-No querida, sabes que siempre he creído que Clei es una guerrera. Es sólo que me preocupa que nunca salga de esa coraza que ha creado.-
-Lo hará Jonh, sólo dale tiempo.- Alba realmente quería creer lo que acaba de decir, pero algo en el fondo le decía que si lo haría no sería de la mejor manera.
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Así te conocí
RomanceCleissy siempre fue una chica cerrada, con pocos amigos y muy obediente a su familia, ¿qué pasará cuando conozca a un chico que sacudirá su mundo?
