Me estoy destrozando

57 2 0
                                        

Pienso,

mi cabeza pone música de una letra que conozco.

Como si mi subconsciente me hablara en bucle repitiendo lo que sé pero no quiero saber.

Pienso, 

en todas las contradicciones que hallo en mi memoria.

mis recuerdos, pensamientos, esperanzas y oportunidades se entremezclan causando una terrible confusión que me impide verlo todo con claridad.

Pienso,

no es tan simple, tan sencillo, como me lo explicas, me lo gritas, me recuerdas.

Conozco mi suerte, mi debilidad, mi poca fe, que me harán pasar factura y me confirmarán, muy a mi pesar, que tenía razón todo este tiempo atrás.

Pienso,

me corroe las venas, la sangre, un terror incomprensible que me gruñe sin sentido, que  solo mi cabeza puede comprender.

Me aterra este sufrimiento posible, estoy ciega, preferiré quedarme quieta imaginando que caeré aunque aquí todo sea tan liso.

Pienso,

hay demasiado ruido, no articulo las ideas, pensamientos que se desencaminan, me hacen dudar, torturarme.

(Me dirás que no voy a caer pero no eres consciente de que tan solo es porque ya no se puede llegar más bajo)

Pienso,

no comprendo qué es lo que esperan de mí o porqué esperan algo de mí.

Si ni siquiera yo confío en tener nada claro, en no se ignorante, en que lo que deseo se cumpla y halle la paz.

¿Qué espero encontrar?

Ya no hay tijeras que corten las cadenas, ni unos ojos que quieran mirar a los míos, algún libro que me cuente la verdad, unas alas que consigan sacarme de aquí.

Pienso, 

no podré con todo.

No hallaré nada

No habrá un futuro que imaginar, un pasado que recordar, un presente que disfrutar.

Pienso, 

es demasiado difícil, tan solo me queda rendirme.

Pienso,

no sé qué será de mi persona cuando no sea capaz de hallar este silencio que me salva.

No sé si cumpliré vuestras expectativas cuando ni siquiera cumplo las mías.

No sé si hallaré tus ojos entre todo este vacío.

No sé si aclararé mis ideas, si tendré el coraje, las agallas de darme cuenta de que aún no son las doce.

Pero corre niña, 

el secundero está más ágil que de costumbre.

NadaWhere stories live. Discover now