PRÓLOGO

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Podía sentir como mi cabello flotaba en el agua, me sentía liviano como si todo el peso de mi cuerpo hubiera desaparecido, la sensación tan familiar y cálida del agua rodeando mi cuerpo me relajaba.

Abrí de golpe los ojos, encontrándome frente a una gran ciudad, edificio de coral, piedra y cristal, en medio de todas esa estructura se levantaban impotente un gran castillo. Una sensación enfermiza se apoderó de mi, acompañada de un fuerte dolor de cabeza y un gran dolor en el abdomen. Mire mis manos y veía en ella el reflejo de la luz que provenía de la ciudad.

Antes de poder asimilar todo. Todo a mi alrededor cambio, en un parpadeo todo era diferente.

Ahora estaba en medio de una batalla, el agua salada del océano se mezclaba con la sangre de ¿Tritones? Si, tritones, todos eran distintos y en medio de todo ese caos habían tres chicos, similares a mi, pero en su mirada podía ver el odio, la envidia y el rencor. Uno de ellos se lanzó sobre mi, pero para mí sorpresa un golpe de una aleta lo mando lejos.

Y fue hay donde por primera vez lo ví. Su cabello negro como el fondo del mar, sus ojos incluso más oscuros que su cabello, su figura impotente, salvaje y agresiva, hizo que todo mi cuerpo se estremeciera, el me sonrió y todo mi panorama volvió a cambiar, ahora estaba en ¿Londres? Si definitivamente era Londres, estaba caminando por las calles de la gran ciudad, a mi lado caminaba un chico alto, mucho más alto que yo, y se parecía demasiado al tritón, el me hablaba pero no podía oírlo. Entonces sentí un fuerte dolor en mi pecho que me obligó a llevar mi mano derecha a mi pecho y un gemido de dolor deja mis labios.

Cuando volví a abrir lo ojos, mis manos estaban llenas de sangre y debajo de mi había un hombre. El pánico se arraigo en mi sistema y como puede me aleje. Cerré lo ojos del pánico que sentía.

Cuando lo volví a abrir estaba en un salón, otra vez la familiar y tranquilizador a sensación del agua a mi alrededor me relajo. Ahora estaba sentada en un trono de oro, había tritones, sirenas, ninfas, humanos. El salón estaba lleno y algunos me miraba con admiración y respeto pero otros, ellos me miraban con odio y rencor. Gire mi cabeza pera mirar a mi alrededor consiguiendome de nuevo con el tritón.

Entonces... Desperté...

Todo había Sido un sueño. Y eso me relajo, una capa fina de sudor cubria mi cuerpo, y las vista al mar que me otorgaba la pequeña ventanilla del yate, me hacía poner la piel de gallina...

– Solo fue un sueño... Solo un sueño.

Me dije a mi mismo, con el débil intento de calmarme.

– Solo un sueño.

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⏰ Last updated: Dec 15, 2022 ⏰

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