<El comienzo de todo>
(...)
Kim Nam Joon y Kim Seok Jin eran novios hace cuatro años, se amaban pero como toda pareja tenían sus problemas. Y como muchos otros este empezó por el mismo motivo: el trabajo.
— ¡Ya sabes lo que pienso respecto a donde trabajas!.- Exclamó el pelinegro histérico.
— Sé que no es un trabajo muy seguro pero me gusta trabajar allí, además necesito trabajar para ganarme la vida.- Contestó tratando de no hacer enojar más a su novio.- No puedo simplemente dejarlo y arriesgarme a no encontrar otro trabajo.- Explicó suspirando.
— Lo entiendo pero no quiero seguir así, cada día...- Mordió su labio.- Nam, cada vez que vas a trabajar allí tengo miedo de que algo pueda pasar.- Agachó la cabeza.- No quiero perderte.- Suspiró y levantó nuevamente la mirada.- Así que por favor te pido, deja ese trabajo.- Observó sus ojos con súplica esperando que su novio le haga caso.
Pero la respuesta por parte del castaño no era lo que el pelinegro esperaba ni quería.
— Ya te dije que no puedo Jin.- Fue lo que dijo y lo que hizo, nuevamente, enojar a Jin.
— Kim NamJoon, es tu maldito trabajo o yo.- No estaba pensando bien, el enojo nublaba su mente y le hacia decir cosas tontas de las que luego se arrepentiría como siempre que peleaban.
— Jin, no hagas eso.- Pidió el castaño intentando no enojarse con el pelinegro, odiaba que le haga elegir entre él y otra cosa.
Casi siempre lo elegiría a él pero no le gustaba estar en esa posición de tener que decidir, menos si era su novio quien se la imponía durante una discusión.
— Está bien.- Dijo de forma cortante y algo brusca.- Pero no pienso seguir preocupándome por ti y vivir con el corazón en la boca.- No le gustaba decir cosas así pero estaba enojado, dolido y preocupado.- Llámame cuando no pongas en peligro tu vida y tu salud.- Bufó y después, sin dejar que Nam le conteste siquiera, se fue de la casa del menor. Su corazón doliendo por pelear con su amado pero su terquedad y orgullo eran más fuertes en ese momento para darse la vuelta y disculparse aún cuando sabía que estuvo bastante mal lo que dijo.
Y el castaño se quedó allí, sin saber que hacer, ya que cuando peleaban y Jin se enojaba era imposible hablarle bien sin que la discusión empeore.
Tampoco era la primera vez que discutían sobre su trabajo, pero esperaba que pudieran arreglarse otra vez porque no quería perder a su novio.
Sabía que no era del todo seguro ese lugar, y entendía a Jin, pero no era tan fácil como lo hacía sonar el pelinegro.
Suspiró agitando su cabeza, tratando de no pensar más en eso pues antes de hacer algo debería esperar a que Jin se calme.
Fue a acostarse pues debía ir a trabajar mañana pero de todos modos no pudo dormir en casi toda la noche.
A la mañana siguiente tuvo que ir al trabajo, sin importar que se encontraba cansado por haber dormido muy poco.
Llegó y luego de anotar su entrada fue directo hacia el sector donde trabajaba.
— Que sueño tengo.- Dijo Nam, quien bostezaba a cada rato y hacía su mayor esfuerzo para no caer dormido en sus horas de trabajo.
— ¿Acaso no dormiste?- Preguntó uno de sus compañeros de trabajo.
— La verdad, no, estuve toda la noche pensando.- Contestó intentando concentrarse en sus deberes, no podía permitir equivocarse en algo tan delicado como lo era su trabajo.
— ¿En qué?.- Preguntó otra vez.- ¿Problemas en el paraíso?.- Dijo en tono de burla, esperando a que su amigo le siguiera el juego o se quejara pero Nam cabizbajo asintió en respuesta.- Oh, ya veo.- Susurró.- Descuida, no es su primera pelea, seguro se reconciliarán pronto.- Trato de consolar sin dejar de hacer lo suyo.
— Eso espero.
Susurró y luego de esa pequeña charla se dedicaron a seguir supervisando los niveles que tenía la planta.
— Nam.- Llamó su compañero, haciendo que el nombrado lo mire.- ¿Es normal que los niveles de radiación estén arriba de 1,500 y que los conductos de descontaminación de aire estén por los suelos?.- Señaló la pantalla de la laptop que había entre sus manos, haciendo que Nam pusiera total atención en eso.
— ¡¿Qué?!.- Exclamó sorprendido.- ¡Claro que no!.- Corrió hasta la mesa de controles, donde en el centro se encontraba una caja de vidrio cubriendo un botón rojo.
"Botón de emergencia, romper el cristal en caso de peligro."
Sin importarle el daño, rompió el cristal con sus propias manos tocando al mismo tiempo el botón.
— ¡Nam, los niveles de radiación no bajan!.- Gritó su compañero bastante alarmado.
— ¡Esto no es bueno! ¡Rápido, debemos...!
Antes de que pudiera termina la oración, la gran explosión ya había sucedido; la zona A y B de desechos radioactivos habían colisionado, el gran destrozo había ocurrido. Las alarmas de la planta nuclear de inmediato comenzaron a sonar con intensidad.
Pero no pudieron hacer nada, todo había pasado muy rápido y cuando menos se lo esperaban todo ya se había derrumbado sobre ellos...
(...)
Había fuego, humo, gas tóxico, seguramente radiación y escombros por todo el lugar.
Las personas corrían alarmadas por el derrumbe, algunos ayudando a sus conocidos y otros tratando de salir del lugar antes de que, posiblemente, haya otra explosión
Nadie sabía cómo había pasado, pero no era como si importase realmente. Sólo querían ir a un lugar donde estén a salvo del gas tóxico, la radiación y cualquier otro peligro que pueda generar un fábrica nuclear que acababa de explotar.
Lo que no sabían esas personas era que la explosión sólo había sido el comienzo de algo mucho más grande y peligroso y que pronto ya no habría ningún lugar seguro...
(...)
@Beaumont0
@AlfonsoLin12
KAMU SEDANG MEMBACA
La Falla - NamJin -
Fiksi IlmiahSeúl siempre fue una ciudad tranquila. Había paz en ella y era rara la vez en que los problemas se apoderaban de la ciudad o al menos así era antes de aquel trágico accidente. Muertes, monstruos y caos. Nam y Jin lucharán para sobrevivir y poder...
