Draco Malfoy había crecido con la idea de que podía obtenerlo todo en esta vida.
Desde muy pequeño se encargaron de cumplir cada uno de sus caprichos, todo lo que el joven Malfoy deseaba, le era entregado en bandeja de plata. Su mismo padre fue el que le enseñó que todo en esta vida tenía un precio, desde sus notas, algún favor o incluso la dignidad de una persona, todo se podía comprar, a veces con uno ceros de más o con menos, pero a final tenían un costo. Entonces ¿Por que nadie le dijo que el amor no está en venta?.
Cuando la conoció tenia apenas siete años. Al verla con aquel conjunto rosa y su cabello castaño suelto al viento, no puedo evitar pensar que era la personificación de todas las princesas que aparecían en sus cuentos de piratas favoritos. Ella se había convertido en ese tesoro que quería esconder en las profundidades del océano para que nadie, a excepción de él, pueda encontrarla.
Hermione Granger era tan diferente a él en todos los sentidos. Ella era pura bondad y dulzura, mientras que Draco se definiría como egoísta y frívolo. A pesar de que ambos fueron criados en familias adineradas, se pudo dar cuenta que Hermione no disfrutaba de rodearse con jóvenes de su misma clase, al contrario; ella prefería jugar con los hijos de los empleados del servicio; parecía divertirle sus actitudes toscas y su comportamiento maleducado. Fue imposible no notar aquella resplandeciente sonrisa que se dibujaba en su rostro cuando estaba junto a esos dos muchachos. Eso le fastidiaba, le molestaba en sobre manera que ella se negara a pasar un solo minuto de su tiempo en su compañía, pero sin embargo le regalaba sus horas a esos dos jóvenes que hacían poco o nada por merecerlas.
Recuerdas una noche en que tu enojo te sobrepaso y buscaste en tu padre la ansiada ayuda. Esa ves tuvieron una larga charla en la que te contó la historia de como enamoró a tu madre y todos esos relatos te llevaron a la conclusión de que el cortejo a una mujer depende de mucha paciencia y constancia. Al llegar a tu habitación maldijiste una y otra vez, sabias que no eras de los que gustaba de esperar, ¡No! tu querías todo al instante y no podías entender por que con ella tenía que ser diferente.
Pasaron los años y tuviste la suerte de ver desde primera fila como la pubertad convertía a aquella linda niña en una hermosa mujer, una que deseabas para ti y solo para ti, después de todo siempre fuiste egoísta.
Hiciste de todo por enamorarla, ¿Qué le gustaban a las mujeres? ¿Rosas? le regalaste la florería completa, ¿Joyas? no hubo ni una sola perla que no le haya sido entregada, ¿Cenas en lugares caros? todos los días eran enviadas las invitaciones para que te acompañara a los mejores restaurantes de Londres, cada una de ellas fue rechazada. Hiciste de todo, nadie puede decir lo contrario, entonces ¿Qué falto?.
Llegaste a un punto de desesperación, no podías creerlo, tu Draco Malfoy sufriendo por el rechazo de una mujer. Tus amigos se reían de ti, te decían una y otra vez que te buscaras a otra, que habían muchas que se morían por que les prestaras un poco de atención, pero no, tu la querías ella, la habías convertido en ese capricho que necesitabas satisfacer, siempre obtenías lo que querías y ella no iba a ser la excepción. La tendrías solo para ti, no ibas a dejar que se te escurra de las manos. Harías lo que fuese necesario para que Hermione Granger sea tuya.
Vuelves de ese viaje por el pasado y te permites disfrutar de la dicha del momento. Lo cumpliste, habías logrado tu objetivo y no podías estar mas contento.
Te acercas poco a poco hasta donde ella se encuentra, no puedes evitar pensar que se ve hermosa amarrada a esa cama, su cabello castaño luce exquisitamente desordenado, toda ella es un desastre y tu solo quieres empeorarlo. Sabes que te tiene miedo, su mirada lo dice todo, pero todo fue su culpa, tu quisiste ser bueno en un principio y ella se resistió, así que no tuviste otra opción que arrastrarla en contra de su voluntad hasta ese cuarto. Es cierto que no se ve muy feliz por estar ahí, pero le aseguras que se acostumbrara, de todas formas no tiene otra salida.
— Todo pudo haber sido tan diferente Hermione — susurras entre la oscuridad, sabes que te escuchó cuando ves que sus ojos marrones se posan en ti. Te mira y te sientes en el mismísimo cielo, pero sabes que tu mereces el infierno por lo que estás haciendo — Sabes amor, puedes odiarme todo lo que quieras, pero todo esto es culpa tuya. Mira en lo que me convertiste.
Ella no dice nada, solo se dedica a vagar su mirada por todo el cuarto, seguramente buscando alguna salida. Lo que no sabe es que jamás podrá escapar de ti.
— Solo para que sepas, no tienes como salir — sus ojos vuelven a enfocarse en ti, lo que te asegura que tienes su completa atención por lo que continuas — la puerta solo puede ser abierta con una llave, que claramente estás en mi poder, aquí no hay ventanas así que ni te esfuerces en buscarlas y si se te ocurre gritar por ayuda, yo te aconsejaría que mejor guardes tu bella voz para cuando sea necesario, ya que nadie te va a escuchar — te acercas más a ella y su aroma a vainilla llega hasta tu nariz. Aún no puedes creer que esto sea real, que este en frente de ti — Seremos tan felices mi amor, por fin viviremos la vida que nos merecemos — te inclinas un poco y dejas que tus labios devoren los suyos, ella no responde pero solo ese roce es suficiente para ti. Por ahora.
— Bueno querida te quedas en tu casa — te alejas y caminas hasta la puerta — Tengo que regresar, de seguro tus padres ya habrán llamado a la policía para que ayuden a buscarte y tengo que estar ahí para apoyarlos en este momento tan difícil — dices con sarcasmo para luego darle una última mirada antes de salir y notas como por fin permite que salgan las lagrimas que sabes ha estado guardando — No llores mi amor, vendré muy pronto para hacerte compañía — dicho esto abandonas el lugar donde escondes a tu mayor tesoro y te diriges hasta la mansión de la castaña, para realizar la actuación del año.
Jamás te advirtieron que el amor era de esos pocos bienes que no se podían comprar, pero no te importo convertirte en un vil ladrón con tal de poseerlo. Por ella estabas dispuesto a todo, menos a pagar el gran precio del desamor.
ESTÁS LEYENDO
El Precio del Amor (Dramione one-shot)
FanfictionDraco Malfoy estaba acostumbrado a obtenerlo todo, solo bastaba con chasquear los dedos para que sus deseos sean cumplidos. Su padre le enseñó que todo en esta vida tenía un costo, desde sus notas, hasta la dignidad de una persona, entonces ¿por que...
