Estábamos un día en una fiesta que cómo cada año realizaban en mi comunidad, entonces, lo ví.
No sabía quién era, no sabía de dónde era, ni mucho menos dónde vivía, lo que si sabía era que algo en mi movió por completo y esto era como amor a primera vista.
Si, eso era, aunque aún cuando lo pienso, fue tan solo un espejismo, yo salía de una mala relación, una tormentosa y agobiante relación fue por ello que lo veía como una luz en mi camino.
Un cosquilleo al verlo y no podía evitar pensar en el todo el tiempo, sus ojos, su carismática forma de desenvolverse entre todos sus amigos, ahí estaba yo mirando cada uno de sus movimientos a lo lejos.
Tenía que saber quién era, tenía que conocerlo, me avergonzaba estar así, nunca en mi vida me había pasado tal cosa.
Anteriormente estuve enamorada con quién había compartido 8 años de mi vida pero hasta este punto en mi vida, jamás me había pasado algo así y aunque estaba con emoción por aquello, también estaba abrumada por todas estas sensaciones.
La noche aún no acaba y por azares del destino, el llegó hasta donde me encontraba con un amigo en común.
¡Pero que preciosa estás Romi!- me abrazo mi amigo Paulo.
¡Hola Paulo, es una grata sorpresa encontrarte aquí después de mucho de no vernos!- le dije al separarnos.
Pues tú, que parece que el imbécil de Salvador no te deja ni asomar las narices, por cierto, ¿Dónde anda el imbécil?- dijo arrugando el ceño.
Pues ese imbécil y yo, ya no somos nada- le confesé.
Y por primera vez nuestras miradas se cruzaron, puso total atención en lo que platicaba con Paulo.
¿¡Te hizo algo!?- el tono era explosivo en la voz de Paulo algo típico de el, pues éramos muy buenos amigos podría decirse mejores amigos.
Pues nada, solo ya tenía a alguien más, no me moriré por eso Paulo así que ya deja el drama ya pasó eso y no voy a ponerme mal por un idiota que no valoro la familia que habíamos formado, así que relájate- lo dije tratando de que no me siguiera atormentando nuevamente.
¿Estás bien?- solo asentí.
El chico de los ojos más bellos que había visto carraspeó.
¡Hola! Soy Dan- dijo estrechando mi mano y dándome un beso muy cerca de la comisura de mis labios- ya que este baboso no me presenta lo hago yo- dijo con la sonrisa más hermosa que jamás haya visto.
¡Hola Dan! Paulo primero el chisme y si se acuerda vienen las presentaciones, acostumbrate así es mi querido Paulo- dije sonriendo y tratando de ocultar lo sonrojada que me encontraba.
Bueno, bueno... ¿Ya te acerco un vaso para la baba?- le bromeo Paulo a Dan.
Pues con esta preciosura delante creo que un vaso no sería suficiente- dijo mirándome fijamente.
Bueno Paulo me tengo que ir Mía, está con mi mamá, fue un gusto verte- le dije dándole un abrazo y un beso en la mejilla- y un gusto conocerte Dan- le dije dándole un beso en la mejilla también.
¿Quien es Mía?- pregunto Dan- ¿Quieres que te acompañe?-
Mía, es mi nena tiene 3 años y no, la verdad no es necesario estoy cerca de donde vive mi mamá- le dije para evitar cualquier mal entendido.
Te llevamos Romina- casi fue una orden por parte de Paulo- solo vamos por Sol y ya nos vamos-
Sol era la novia de Paulo.
Fueron por ella y cuando regresaron venía Sol de la mano con Paulo y una chica intentando tomar la mano de Dan.
¿Nos vamos?- pregunto Paulo.
Claro, pero de verdad no es necesario yo me puedo ir sola- mencioné.
Ya ven, la tipa ni quiere que la llevemos, que se vaya sola- dijo la chica que no sabía quién era.
¡Hay Itzel tenías que abrir tu bocota!- contesto molesta Sol.
Pues no quiere-
¡Sabes, tu y yo no llegamos juntas así que no vas a ir con nosotros!- dijo furiosa Sol.
Pero si voy con Dan- dijo y lo beso- ¿Verdad mi amor?-
Mi garganta quemaba como si él y yo fuésemos algo y lágrimas amenazaban con salir, pero me tranquilice por qué no éramos ni amigos.
Dan ya no dijo una sola palabra, así que solo se quedó ahí con ella, yo sentía celos como si fuera la novia en cuestión a la que le habían visto la cara pero ni a amigos llegábamos.
....
Llegué a casa de mi madre por Mía.
Romina, quédate yo sé que ya eres independiente pero me da terror que algo le pueda pasar a Mía si la pierdes de vista, ella es muy hiperactiva.- la preocupación en la voz de mi madre me daba tranquilidad y lo agradecía.
Mami, ya regresaré solo déjame arreglar unas cosas, ¿Está bien?- mi madre asintió y yo me fui a mi casa junto con Paulo y Sol.
Creo que tenemos charla pendiente tu y yo- menciono Paulo.
Lo sé, pero por favor, no frente a Mía sea como sea no va a dejar de ser su papá- le dije con tristeza.
¿Que paso?- sabía que no se iba a esperar así que trate de que Mía se durmiera rápido para que no escuchará la conversación que tendría con Paulo.
...
Bueno, Mía ya está durmiendo, ahora sí ya sabrás lo que paso- solo asintió la cabeza y junto con sol me acompañaron a la pequeña sala que adornaba en el centro de mi casa.
No te la voy a hacer larga por qué aún duele,- pause- paso que me engaño con otra tipa y pues ya a de haber pasado con su sexta o séptima novia hasta ahora de eso ya han pasado 6 meses y creo que estoy logrando superarlo por completo- le dije con un ánimo fingido.
¡Lo voy a matar!- alzó la voz.
¡Haber, haber! Tu no vas a matar a nadie, ya el destino se hará cargo así que déjalo así y mejor díganme ¿cómo va lo de la boda?-
Intente cambiar el tema y Sol lo entendió, supo de inmediato que yo no estaba bien y me platico todo lo que hasta ese momento llevaba ya organizado, así lo la pasamos hasta que nos dió sueño y la invite a quedarse en mi casa por qué ya era muy tarde y no iba a arriesgarme a qué algo les pasará, Sol y Paulo eran muy importantes para mí.
