Estaba apagado, sin saber qué decir. La veía lagrimear y yo solo la abrazaba con más fuerza. Le miré a esos ojos avellana que me mostraban a otra persona que antes brillaban sin cesar pero ahora restaba cabizbaja, mostrando de la peor manera, a un ser destruido.
Ella tenía su frente pegada a mi hombro y cascadas de cabello caían a su alrededor, creando su pequeño escondite. Le recogí unos mechones y los pase por su oreja, de camino perfilando su faz con toda suavidad posible para subirle unos centímetros la mirada; que me estaba destrozando.
Las semanas transcurrían de la misma manera y ella no asistía al colegio. Aun así cada vez que yo salía me mandaba un mensaje y me preguntaba si podia ir a verla.
Todo empezó el martes de la semana pasada cuando estábamos en Historia. Mar y yo estábamos aburridos hablando de cosas sin sentido, bromeando, sin prestar mucha atención. Cuando entró su padre al aula, para que saliese un momento.
Mi reacción y la de Mar fue idéntica, nos miramos perplejos y con las cejas fruncidas y los hombros perdidos entre tanta confusión.
Ella salió de clase y no volví a verla en todo el día.
Cuando llegue a casa la llame un poco preocupado ya que no había pasado a recoger su mochila después de la extraña aparición de su padre.
Me cogió el teléfono pero no escuche nada solo un murmuro entristecido y empecé a preocuparme de verdad. Que le pasaba a Mar, siempre me cogía el teléfono dando saltos histéricos, pero esta vez no fue así y poco sabía que no le iba a escucharle hablarme de esa manera por mucho tiempo. Solo pude preguntarle una cosa.
–¿Mar ... estás ahí ?– pero nada más escuchar que estaba llorando me quedé paralizado, Mar Martínez llorando, esto debía ser una broma...
Pero lo único que pudo salir de su boca fue –Puedes venir po-porfavor –
Sin siquiera dudarlo salí de mi cuarto con las llaves de casa y una chaqueta en mano, ya que no sabía a qué hora iba a volver.Cada paso que daba sentía un dolor profundo en el pecho . ¿Cuándo fue la última vez que vi a Mar llorar ?Tenía siete u ocho años ... no lo sé . Ya ni me acordaba lo que era escuchar tal melodía en su labios titubear o romperse en añicos con cada palabra. Antes de haberme dado cuenta ya estaba en la puerta de su casa.
La llame pero no marco ni dos tonos y me abrió la puerta con los ojos hinchados, llorosos y el pelo enmarañado en una trenza de esta mañana, parecía que había pasado una eternidad desde esa clase de historia. Abrió la puerta y me vio perplejo, se lanzo a mí en un abrazo de mama oso y empezó a llorar más fuerte, me soltó, le mire tras esos ojos que me hacían perder el aliento con ese color avellana y me señalo la puerta de su habitación .
Cuando entré, hizo un ademan para que me sentase en la cama con fin de contarme algo; realmente no sabia que pensar nunca, la había visto así ...
–Chris... mi-mi Abu-abuelo ha fallecido– Eso fue lo único que tuvo que decirme para que me dejase inmóvil en la cama sin palabras, sin pensamientos y sin sentimiento alguno por dos segundos hasta que me acerque a ella para abrazarla con las lagrimas a punto de estallar. No sé cuánto tiempo estuvimos así pero cuando me aparte solo pude llorar con ella. Esto no podia ser verdad, me negaba rotundamente a creérmelo, Mar siempre me solía contar que era la única persona por la que daría su vida, la única persona a quien le podia contar todo porque siempre la escucharía, animaba y quería, ella sabia que su abuelo la quería mucho pero no podia decir lo mismo del resto de su familia...
–¿Qué ha pasado?– es lo único que pudo gesticular mi boca antes de que mis ojos se volvieran a llenar de lagrimas por todos los recuerdos que me había contado Mar y que habíamos pasado con él, en el campo, piscina, montañas...
KAMU SEDANG MEMBACA
Te esperaré
RomansaYa no podía verla más así, se me rompía el corazón al mirarla una y otra vez. Llevaba encerrada en su habitación más de una semana y yo solo podía abrazarla como un "amigo" porque no sabía qué hacer. Tenía claro que no lo iba a pasar sola porque me...
