Años habían pasado desde la última vez que pudieron salir a dar un típico paseo por el parque o a comer unos deliciosos tacos, todo se fue muriendo lentamente con esa nueva infección...Nunca se habían preguntado cómo sería su vida si no hubiera pasado esta tragedia, el miedo se apoderaba de nuestro personaje, siempre alerta de su alrededor.Lo odiaba, odiaba a esos infectados con todo lo que pudiera, si tan solo no hubieran llegado, él estaría con su hermosa pareja en su luna de miel en las playas californianas. Pero ella... ella fue de las primeras en caer, el dolor de la pérdida hizo que el chico se resguardará en su casa sin ver a nadie y solo maldecir a esos monstruos Tiempo pasó y muy pocas personas aún continuaban con vida, entre ellas Ulises.
El chico creció hasta convertirse en un anciano, aprendió a vivir con estos seres muertos, y logró encontrar amor con otra persona. El único problema era que ella era la cura para todos los sobrevivientes, una vacuna. Ambos no sabían qué hacer, entregarla y perderla en el proceso o morir juntos sabiendo que la humanidad se extinguiría por su culpa. La chica había tomado una decisión, los salvaría pero Ulises estaba en contra.
La amaba, no podía perder a alguien tan importante otra vez Imágenes de su antiguo amor llegaron y llenaron su mente de hermosos recuerdos que lentamente se distorsionaron hasta convertirla en un muerto viviente, de todo lo único que lograba entender era "sálvalos"-no puedo... no te quiero perder, me vale la humanidad si puedo morir a tu lado- contestó después de tanto tiempo en silencio, con una bofetada la chica se fue Por más que la buscaba, no aparecía, se arrepentía tanto de haberla dejado ir así como así.
Un potente dolor se instaló en su pecho, tanto tiempo sin hacer deportes estaban surtiendo efecto, aparte su edad no lo ayudaba en nada. Fue al laboratorio más cercana hasta el más lejano sin encontrar rastro de su pareja, hasta un día... Las lágrimas empezaron a bajar de sus mejillas, una hermosa cascada llena de un sentimiento de tristeza, la encontró y ella cumplió con su deber. Salvo a la humanidad matando por dentro a la única persona que la amo con toro su ser. Un hombre de gran musculatura se acercó a él y con una tímida y triste sonrisa le entregó una carta
"Sé que te pierdo este día y lo siento, pero mi deber era primero.Sé que encontrarás a alguien más a quien puedas amar con tanta pasión como lo hiciste con nosotras...Te amo"
Palabras - 429
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Cuentos cortos
RandomNo hay mucho que decir, estas historias son cuentos que mi mente ha creado para entretenerme, puede haber desde cosas muy bizarras hasta una dulce historia de amor. Siempre me gusta que me regalen ideas para escribir y me las pueden mandar por pv...
