Conpañero Miedo

1 0 0
                                        

No hay solo uno. Son primos y hermanos. De apariencia variopinta y sin embargo ¡oh! Se parecen tanto. A veces llegan sin ser vistos. Se enganchan y sueltan su ponzoña. Aquí, allá, unas manchas. El roble más hermoso, decrépito. ¡Hay, ya es tarde!

No se en qué momento empezó. Hubo señales, pero las ignoré. Ahora es mi compañero en la sombra. Un parásito. Se nutre de mi. Insaciable. Si no estuviera acabando conmigo, podría maravillarme su alcanze, forma y fuerza.

Enroscado a mi alrededor con alhambre de espino, hace de respirar una tarea imposiblemente axfixiante. Aire enrarecido nubla mi juicio. ¿ ya ha vencido?

El río de agua salada consigue hacerlo retroceder. Al menos, temporalmente. Un coma inducido por su exitosa azaña.

Recuerdo aquellos días en qué era inmune. Parecen delirios.

Recuerdo aquellos días en que la luz lo ahuyentaba. Parecen delirios.

Crecí. Conocí a sus primos y hermanos. Desde el qué te deja paralizado, al que te hace correr. El que erizá y agudiza tu ser. De esos me reí. Vinieron, se fueron. No nos llevamos bien. ¡Hay!, pero el primo, el primo siniestro de verdad. Del que no se habla. Ese que los niños en su inocencia no pueden conocer.  Ese primo tenebroso, llegó y me atrapo.

Ahora el suelo tiembla a mis pies, veo un vació, una oscura caída.  Pero eso no me preocupa, no. Es la impotencia, la certeza de lo incierto que son mis pasos.

Es mi voz que me traiciona. Silabas sueltas donde antes una voz enérgica y juvenil. Brumas donde antes luz radiante.

¿Qué fue de mi?

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jan 20, 2021 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

entiendes?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora