Capítulo 1.
Para Ivara el mundo es muy extraño, talvez sea porque su nacimiento fue muy peculiar dejada fuera de un orfanato en medio de la nada, no reacciono al dejar los brazos de su cuidadora, no lloro a pesar del frio, no lloro cuando el hambre era inhumana, para cuando recuerda su vida siempre fue el cuarto de observación.
Los días para ella comenzaban cuando las luces se encendían en un tono azulado, ella lo llamaba la hora de azul. Después de levantarse tenía que esperar hasta que entraran los blancos para guiarla a la habitación continua al cuarto y sentarla para inyectarle en su cuerpo "las proteínas que necesitaba para vivir".
Su único entretenimiento por la hora azul era ver como el líquido negro salía por el tubo y entraba en su cuerpo, si me preguntan no era un entretenimiento muy duradero, ya que su cuerpo llegaba su límite cuando los blancos se acercaban hacia ella y después era como si su cerebro se desconectara.
La hora naranja era cuando despertaba en medio de una habitación llena de calor era la peor parte de su día, realmente odia el calor era simplemente desagradable sentir su cuerpo lleno de sudor era realmente asqueroso. No hacía mucho en esta hora más que frotar el sudor intentando aliviar la irritación, pero aun así la única expresión en su rostro era un pequeño entrecejo fruncido, para Ivara era muy difícil sacar una expresión en su rostro o alguna clase de sentimiento más allá de un pequeño entrecejo pero no se confundan Ivara podía sentir toda clases de sentimientos pero claro no era como que si las entendiera en su totalidad, los podía mostrar pero era demasiado vaga para hacerlo, además no le veía ninguna utilidad por ahora.
La hora naranja era mucho más larga que la hora azul o eso presentía ella, solo cuando llegaban los blancos podía saber que terminaría la hora, ellos le cubrían los ojos con una manta blanca y la dirigían a la hora roja.
La hora roja era cuando ella se reunía con los demás niños del orfanato en la sala roja, no eran muchos, pero eso no fue siempre así, ella no habla particularmente con ninguno ya que en esta hora los maestros los separaban en grupos de dos y los instalaban en diferentes cuadros del piso que estaban marcados con cinta y les daban solo dos indicaciones sobrevivir hasta que se apagaran las luces y no cruzar las marcas.
Mirando a su nuevo compañero Ivara no sintió gran cosa más que irritación, su nuevo compañero en camisón blanco daba la ilusión de un conejo escondido en el rincón de las marcas, temblando por todo su cuerpo, ella suponía por su ropa que era nuevo en esto
Dando un paso en su dirección no tuvo que hacer mucho para su sobrevivencia ya que su nuevo compañero salió disparado fuera de las marcas gritando una tontería, no era ninguna sorpresa cuando su cabeza exploto, ella solo pudo sacudir su cabeza y estar más irritada, ahora ella tendría que esperar a que las luces se apagaran.
Después de una eternidad las luce se apagaron por un momento dando por terminado la prueba y encendiéndose de nuevo dejándole ver cuáles son los niños pasaron el día de hoy, como siempre solo quedaron los mismos, tres niños y una niña, no terminaron muy bien por lo que se puede ver. La niña de amarillo está mal herida del brazo, creo que el radio es el que sobresale, ella es muy extraña siempre al terminar la prueba me mira como esperando ¿¿qué?? no estoy muy segura, pero el día hoy me puede importar menos, estoy aburrida
El niño de azul está mirándome también ¿Qué demonios? irritantes, en fin él tiene la mano derecha lastimada girada en un ángulo extraño entre 40- 45 grados y el pie izquierdo fracturado aparentemente entre la tibia y el talus, estúpido.
Ahora el más importante del grupo, rojo no tiene mucho daño el día de hoy pero no le fue muy bien por la sangre que sale de su nariz diría que se esforzó de mas, injusto yo no hice nada el día de hoy.
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LA REALIDAD DEL ZORRO. +18
RandomPara Ivara el mundo es muy extraño, talvez sea porque su nacimiento fue muy peculiar dejada fuera de un orfanato en medio de la nada, no reacciono al dejar los brazos de su cuidadora, no lloro a pesar del frio, no lloro cuando el hambre era inhumana...
