Recuerdo esa noche del 27 de febrero, había salido temprano de la escuela, regresé a mi casa y al revisar mi celular, veo un mensaje de mi amiga:
-Oye, no hay planes para hoy, yo digo que vayamos a un bar-
No sabía que responder, la escuela me tenía agotada, pero al final pensé que mi edad era la adecuada para salir a un bar con una amiga, así que preparé de comer, descansé un momento y saqué a pasear a mi perra. Al llegar a mi casa tomé un baño muy caliente por que hacía algo de frío y decidí nadar en mi ropa, encontré varios vestidos, y al probarlos pensaba: "No tengo coche, tendré que tomar un UBER, está demasiado corto, está demasiado escotado, probablemente tendré que ponerme un short debajo del vestido y un broche para cerrar el escote".
No me ponía a pensar que las piernas se me iban a congelar, o que no tenía el abrigo adecuado para no morir de frío, me preocupaba las miradas que iba a atraer, me iba a sentir incómoda y toda la noche iba a pensar que hubiera planchado ese pantalón holgado con una blusa cerrada.
Ignoré mis pensamientos y tomé un vestido verde obscuro, me llegaba a medio muslo y el short se veía, entonces decidí no usarlo, tenía el escote demasiado pronunciado, pero me puse a pensar que mis pechos están separados y no son grandes, así que parecería que un hombre se lo ha puesto, por lo que no pensé que importara demasiado. Definitivamente no iba a salir sin maquillaje, las marcas de varicela de niñas, las marcas de acné de mi pubertad y los actuales barros y puntos negros no se ven bien, saqué mi cosmetiquera, la cual está más grande que mi mochila, saqué los 40 mil productos con los que violaré la salud de mi cara, después poner las sombras, y el delineado tanto arriba como abajo, por último, un poco de rímel y un labial rojo que resaltaría el maquillaje.
Seguí con los zapatos, los cuales eran negros, algo "modernos". Decidí encender un cigarro en lo que esperaba la llegada del UBER, me sentía linda, pero no segura, entonces escogí el abrigo negro más negro que podía encontrar y una bufanda, a los 5 minutos llegó el UBER y dejé el cigarro a la mitad en el cenicero. Tomé mi bolsa, la cual ya estaba lista con cosas de mujeres, llaves, navaja, gas pimienta, celular, maquillaje, toalla femenina, tarjeta de débito, perfume, una lima de uñas, ¡ah¡, casi lo olvido, una tarjeta con números de emergencia en caso de que encuentren mi cuerpo en un barranco con mi bolsa a lado. Todo listo para una salida de chicas.
Al ver el UBER, recordé en tomar fotos a las placas y compararlas con las de la App, le pregunté el nombre, todo coincidía, mandé los datos de mi UBER, mi ubicación en tiempo real a varias amigas y padres, ya sabes... por si acaso, me fui al asiento trasero para que no me pudiera tocar, y al cerrar la puerta volví a abrirla para ver que la manija funcionara por dentro, ubiqué los seguros para ver cuando se pongan y ver si se pueden abrir de forma manual, un suspiro de alivio cuando observé que si se puede. Traté de platicar con el mientras me mantenía atenta a que no cambiara la ruta. Era un bar que estaba a 25 minutos caminando desde mi casa, pero de solo imaginar caminar sola en la tarde noche, por 25 minutos en un vestido así de corto, incluso aunque le abrigo lo cubra, el hecho de verme arreglada iba a decir que debajo del abrigo había más, ¿qué acto tan valientemente estúpido sería eso?
Al bajar del UBER agradecí y vi a mi amiga en la puerta del bar, ella lucía sensacional, ese vestido rojo apenas debajo de su trasero, escote pronunciado y la bella figura de sus pechos al aire, a lado de ella venía su novio, un hombre de 1.85m, fornido, y con tatuajes por todos los brazos, él tiene una escuela de box, su papá estuvo en el ejército al igual que sus dos hermanos mayores, pero el no pudo entrar gracias a que odia la escuela, y odia al ejército en general. Yo también me sentiría segura de ir hasta desnuda con un hombre así a mi lado.
Lo saludé, y me dijo que lamentaba colarse en nuestra noche de chicas pero que hoy cumplen otro mes de novios (llevan 3 años saliendo y siguen festejando meses), le dije que estaba bien, de verdad disfruto la compañía de esta pareja, son muy divertidos.
Después de quitarme el abrigo, sentí la mirada del novio de mi amiga sobre mis piernas, pero no le tomé importancia, es un hombre. Durante la noche varios chavos se acercaban a nuestra mesa a pedirme el número, incluso algunos se acercaban y comenzaban a tocarme la cara, o el muslo, y aunque el novio de mi amiga los ahuyentaba, la verdad es que me gustó rechazar a 5 que me tocaron, de la manera que cualquier señorita lo haría, educadamente pero firme.
Recuerdo que mi amiga tomaba con mucha tranquilidad y en cantidad, mientras que en toda la noche no me atreví a tomar más de 3 cervezas, si me regresaba en UBER quería estar bien... por cualquier cosa....
Eran las 2am del 28 de febrero, y les dije que yo tenía que irme, no quería, pero tenía que hacerlo, después de tantas selfies, bromas, alcohol y cigarros creí que era momento de retirarme, mi calle no es segura por la noche, llamé un UBER, el cual llegó a la brevedad, hice todo el procedimiento, antes y durante al subirte a un UBER, se me olvidó por completo que no tenía croquetas mi perra, entonces le dije que si me podía dejar en el Oxxo que está a dos cuadras de mi casa, el aceptó y me dejó ahí, al bajar compré lo que tenía que comprar y decidí caminar hacia mi casa, saqué el gas pimienta y tenía las llaves en la mano izquierda, volteaba a ver constantemente a mis costados y detrás.
Fue una cuestión de segundos, no recuerdo de donde vino, no vi nada, no vi en que momento, presioné el gas pimienta demasiado tarde y al estar paralizada solté las llaves al suelo, y mientras ellas caían, él y yo forcejeábamos, veía mi casa y escuchaba los ladridos de mi perra mientras yo gritaba, nadie salía a ayudarme y no pasó mucho tiempo cuando su mano estaba en mi boca, estaba desesperada por dentro, pero paralizada por fuera, no sabía con exactitud que debía hacer, nadie sabe. Entonces sentía sus manos en mis muslos intentando abrir mi vagina y con una navaja sentí como cortó mi ropa interior, si me movía me iba a lastimar más, en el momento que sentí su pene acercándose grité fuertemente:
- ¡NO! -
Entendí todas las publicaciones feministas, entendí todos los textos que hablaban de los horrores de una violación, no es que no lo haya creído, simplemente nadie conoce lo que se siente hasta que lo vive en carne propia.
Al gritar todo se había acabado.
Todo se acabó.
YOU ARE READING
NUSCAA
FantasyNuscaa es una adolescente que tiene que enfrentar la vida de adulto, pero un evento desafortunado le demostrará que tiene poderes, y una responsabilidad de la que jamás le hablaron. Peleará por su corona. Peleará por su pueblo Peleará por poder. -¿T...
