Entre candilejas
con buen porte
se mofa
el monólogo de antaño
Sobre la curiosidad que baña
a unos techos altos
y la ostentación de los falsos
Puntual, su humedad se añeja
y se va heredando
en la madera que alguna vez fue árbol
para hoy ser la máscara de la noche
Resquebraja, entonces
la perla que tanto guarda
y le permite rozar su cuerpo
cual personaje en escena
Sin relojes
sin recuerdos
sin guión
ni argumentos
Sereno a farol de luna
le dijo el céfiro:
¡Oh, cántame!
una melodía de misterio y de poesía
pues le sienta bien otro integrante
al espacio que hay entre
mi muerte y este instante
Y hazlo sagrado,
pues banalidades
se encuentran en cualquier lado
pero esta ocasión
se le ha escapado a Morfeo
para vivirla despiertos
Dime, promesa cumplida
deseo anhelado
que no perecerá
mi mente a tu agrado
¿Dime cómo separar la victoria
de la desdicha?
¿Cuánto tiempo más
se finge toda una vida?
Y recuérdame que
en la banca del adoquín mojado
la palabra es inmortal
e infinita late
Entre cada portador
que la ha encarado,
entre cada escritor
que se ha perdido a sí mismo
encontrando
La pulcritud
de una mentira exquisita
que se lleva la gloria,
y confunde la dicha.
~ER
