Las Ruinas
Soy ese gran palacio; majestuoso y bello en medio del desierto, me he derrumbado tanto que aún no se como sigo siendo una atracción; aún estando en ruinas.
Soy ese palacio bello que a pesar de las circunstancias ahí está, unos me admiran y otros me envidian y yo la verdad a veces me odio.
Lo malo de estar en el desierto es que estás en la nada, lo único bueno o que se le podría llamar "bueno" es ser ese gran palacio, que todos ven... y te ven tan grande, fuerte y seguro que creen que siempre estáras ahí de pie en tu mejor estado, todos te pueden conocer por ser una luz, una gran obra de arte; esa joya que corona el desierto, pero nadie absolutamente nadie realmente te llega a conocer cada centímetro.
Todos pueden ver tu fachada pero pocos pueden saber qué hay más adentro, si es que hay algo más, todos pueden ver la fachada pero no llegan a saber entender o interpretar que sobre todo ser una fachada realmente es un refugio, son unas murallas de protección que resguardan el interior, porqué lo importante siempre está en el interior.
Y más de alguno logra infiltrarse en tus ruinas, pero ¿sabes? ... no quiero mirones, no quiero críticos, menos quiero analistas, si me derrumbé solo lo sabrán por "verme desmoronado" y sacarán sus conclusiones nada más, sin saber los antecedentes o las circunstancias, no verán lo que luché, sino lo que no soporté y caí... son pocos o mejor dicho extintos los valientes que se meten y no para juzgar sino para apreciar su belleza, apreciar cómo incluso cada partícula de polvo decora y ambienta el lugar, como cada escombro a pesar de estar deshecho aún es parte del arte, el como se humanizan y ven el esfuerzo de años en construcción, incluso aún estando en el suelo porqué es parte de la historia, por muy dura que sea la realidad, cada suceso es una letra en la historia, escrita por el tiempo.
El derrumbe es muestra de una fuerza superior y suprema a nosotros y nuestros planes de prevenirla aún llega, porque no importa el tiempo, el material, la calidad o cantidad; toda gran obra tiene su punto débil, y que hoy no lo sepas no quiere decir que mañana sea cuando la desgracia toque a tu puerta y te derrumbe, pero aún que sigas derrumbado sigues sirviendo, porque aún en los ojos correctos y los corazones nobles sigues siendo muestra de la fuerza y su voluntad... yo no quise derrumbarme pero lo hice, y no una y menos dos veces, son tantas que perdí la cuenta, cuando iba por la tercera, pensando en que era la vencida, no me siento mal por estar en el suelo hecho pedazos porqué sé que en algún punto todos pasamos por ahí, algunas diferencias es que unos tienen con quien contar y otros no.
Cada que caigo me pregunto si tendré a alguien que esté para cuando vuelva a caer o si tendré a alguien ayudándome para cuando toque reconstruirme, quedaré tan bien hecho que costará caer de nuevo, pero el problema es que aún no he encontrado a quien dejarle caer mi peso, o alguien que reciba mi peso sin yo pedir el grito de auxilio, espero que si yo no lo llego a encontrar, sea el destino que nos llegue a unir por lo menos y es aquí cuando digo: ¡vida te odio!, ¿tenías que ser tan miserable conmigo?... pero gracias porque se que algún día más adelante me hará más fuerte la caída de hoy porqué será la que me remodele, la que me reconstruya... mientras sólo dejo que mis lágrimas humedezcan el suelo como el rocío del alba y así no levantar tanto polvo por mi caída.
Hoy en las ruinas sólo logró escuchar los ecos de aquellos días gloriosos.
YOU ARE READING
Escritos a la luz de la luna
Random"En las frías madrugadas me encontraba sintiendo demasiado o no sintiendo nada. La luna era testigo de mis emociones, mis sentimientos, mis pensamientos...se convirtió en mi cómplice, y con su tenue luz abrazó mi alma mientras escribía" -José Ojeda...
