La familia de buhos

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Antes de empezar la historia necesito contar que es lo que paso antes de ella. Entonces por ahí es en donde comenzaré.

Cuando yo tenía 5 años, le tenía miedo a los "monstruos" que estaban en mi patio trasero. Al igual que todo niño revisaba si había algo extraño en el closet y debajo de mi cama, todas las noches. Pero nunca iba a la parte trasera de la casa.
Recuerdo que esa noche hice una travesura en la casa, no importa cual, a lo cual mis padres me amenazaron con sacarme al patio.
En ese tiempo me paralizaba de miedo con solo pensar en ese lugar. Deje de hacer travesuras.

En la noche, fui a bañarme, recogí mis juguetes y me fuí a dormir. Esa noche no parecía diferente a las otras, pero algo cambiaría eso.

Desperté sobresaltado a media noche. Todos estaban dormidos. Mis padres dormían tranquilamente en otra habitación. No se el porqué pero intenté llamarlos. No respondieron. Finalmente me levanté de la cama para ir a verlos. Estaban tan dorminos que no me atreví a despertarlos.

Con un poco de miedo camine de regreso a mi cuarto. Escuché algo afuera de mi ventana, la cual daba hacia el patio trasero. Me asomé por la ventana y me paralizé del miedo. Ahí veía unos seres amorfos, de color morado, se comunicaban de una forma que no podía entender.

Estaba a punto de gritar con todas mis fuerzas, cuando sentí algo tapando mi boca. Mire a mi izquierda y encontré a un buho que con su ala derecha, cubría mi boca, indicando que no debía de gritar. Con un gesto casi humano llevo una pluma a su pico y dijo: ssshhhhh.

Eso fue suficiente como para terminar de asustarme. Cuando me dí cuenta, la ave había desaparecido. Decidí correr a mi cama y taparme con las sabanas. Al parecer me había dormido, porque cuando desperté estaba en mi cama perfectamente acomodado.

Llegó a mi mente el recuerdo y corrí a la recámara de mis padres. Seguían dormidos.
Regresé muy confundido a mi cuarto, entonces me asome por la ventana. No había nada en el patio trasero.
No logré comprender nada en ese momento, por lo que decidí volver a dormir.

A la mañana siguiente le comenté la situación a mis padres. Ellos asumieron que estaba dormido e insistieron en que estaba soñando. No muy conforme con su respuesta le dije todo a otros familiares. Terminaron diciendo lo mismo. Entonces fue cuando me lo creí.

Pasaron los años y crecí creyendo que ese había sido un sueño, aunque seguía recordandolo muy claramente.
Para cuando cumplí 13 años, mi hambre por la lectura se había desarrollado. Me encantaban los cuentos y las historias fantasticas, además de leyendas y mitos de todo el mundo.

Investigue en varios libros y decian casi lo mismo sobre las lechuzas y buhos: "Cuando el tecolote canta, el indio muere".
Muchas culturas de mi país apoyaban la idea de que si el buho cantaba en la noche cerca de una casa, una persona estaba proxima a morir. Nunca me deje convencer por estas ideas.

Unos años más tarde, cuando cumplí 19 años, tuve otro sueño. Este era un poco más especifico que el anterior.
Estaba en mi casa, y era de noche. Salí al patio y encontré a una familia de tecolotes posados en los lazos que usamos para tender la ropa.

Estaba perplejo. Estaba el papá, la mamá y el bebé. Nunca pensé encontrarme con buhos en mi casa. Intenté atraerlos. Empecé a imitar el canto de las aves, en ese momento estaba haciendo la imitación perfecta de una paloma, pero al parecer funcionó.

El padre acerco su pico a mi mano extendida y la picoteo cariñosamente. Volví a llamarlo y esta vez se posó en mi hombro izquierdo. Sus garras me raspaban, pero no lo suficiente como para hacerme daño.
Volví a llamar a los demás buhos.Extendí mi brazo, y en cuanto lo hice la madre buho se poso en mi codo y el bebé en mi muñeca.

Esto era increible. Mi familia siempre pensó que me volvería un veterinario por mi gran cariño a los animales. Y es que desde pequeño acariciaba a los perros y gatos callejeros. Nunca recibí daño por parte de estos.
Paso un rato en mi "sueño", no recuerdo si les dí comida, pero no bajaron de mis brazos.

Por alguna razón, sabía que iba a amanecer pronto. Debía sacar a los buhos de aquí. Subí la escalera del patio trasero para llegar a la azotea. Nuestra azotea cuenta con una marquesina, así que me subí en ella.

Recuerdo que había mucho viento, como si la naturaleza indicara que era la hora de partir. Sonstuve a la madre con mi mano derecha que estaba libre. Ella abrió sus alas y le ayudé a tomar vuelo. Se elevó a una altura prudente y esperó a que su familia despegara.

En ese momento noté que el padre buho no estaba sobre mi hombro. En cambio un hombre delgado, con pelo largo y piel clara estaba de pie a mi lado. El cabello lo llevaba largo y vestía de color verde. Me sorprendió cuando lo escuche hablar.

--¿Quieres lanzarlo juntos?--se refería a su bebé.

Entre los 2 logramos que el bebé volara hasta la altura donde lo esperaba su madre.
Una vez seguros, el padre empezó a contarme cosas que recuerdo con el corazón.

--Agradezco el que nos ayudaras, soy de Villa Hermosa, Tabasco.--levantó su brazo derecho.--Esta marca que tengo en mi antebrazo indida que llevo un año de vida como tecolote.--la marca a la que se refería parecia ligeramente más oscura que su piel, era un circulo ubicado en el bicep.

--Esta otra marca es la que aparece en los bendecidos por los buhos--esta vez señalaba un anillo blanco en la articulacion del codo derecho.--La bendición de un buho permite alejar a los mujeriegos, así tu familia estará a salvo; la marca aparece cuando le estrechas la mano a un tecolote.

Veía su brazo con marcas. No podia creer que hubiera conocido a un nahual, o almenos así lo llame en mi mente.
Llegó la hora de despedirse, entonces entrechó mi mano derecha y volvió a su foma de ave. Lo levante y lo arroje cuando abrió sus alas. Lo ví reunirse con su familia y alejarse escapando de la luz del día.

Cuando revise mi brazo, tenía una debil marca de anillo en mi codo. Confíe en las palabras de la familia de aves.
Fue ese el momento en el que desperté. Estaba en mi cama y eran las 8 de la mañana. Me levante rapido para anotar todo lo que recordaba, pues sabía que podría llegar a borrarse de mi mente.

Una vez escritos mis recuerdos, procedí a revisar la "marca" de mi brazo. Esta se había ido, pero al revisar cuidadosamente ví que en mi codo había una pequeña mancha circular, casí imperceptible.

Me dediqué a investigar todo lo que podía sobre los nahuales, en especial de los buhos.
Según internet los buhos viven aproximadamente 20 años en estado salvaje.
Los buhos ayudaban a las almas a cruzar a otras dimensiones.
Los nahuales eran brujos mesoamericanos que podían transformarse en animales.

Empecé a recordar todo lo que sabía de los buhos. Entonces la luz toco mí primer sueño con buhos. No podía asegurar que el padre buho era el mismo que el de cuando tenía 5 años, pero era muy probable.

Entonces se me ocurrió escribir y compartir esta historia. Quiero encontrar a la familia de buhos que visitó mi casa. Quiero saber como están y ayudarlos de ser posible. Nunca supe sus nombres ni su edad. Solo tenía conocimiento de su paradero y de lo poco que me explicó el padre buho.

Espero algún día volverlos a ver. La ultima vez pasaron más de 10 años para volver a ver al padre. No se cuando los volveré a ver. Y hasta que llegue ese día, los estaré esperando.

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⏰ Last updated: Jun 03, 2021 ⏰

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