Valentina Carvajal: Tiene 23 años.Estudia periodismo pero su pasión es la fotografía. Está de novia con Lucho aunque ella nunca estuvo enamorada de él. No cree en el amor porque en cada relación que estuvo salió siempre lastimada. Trabaja en el Diar...
Valentina Me faltaba una clase y salía de la facultad. Cada vez que volvía el descanso Lucho siempre estaba esperándome. ¡Dios! ¡Quiero un respiro de él. A la salida, Jacobo estaba esperándome en la camioneta. Sí, tenía chofer.
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Jacobo: Valentina, ¿adónde quiere que la lleve? -Me pregunta. Pienso unos segundos y le contesto-.
Valentina: A la empresa, Jacobo -Estaba a punto de cerrar la puerta cuando alguien me grita-.
Xx: ¡Valeeeeen! -Suspiré porque reconocí su voz-.
Valentina: Lucho, ¿qué pasa?
Lucho: ¿Por qué no quisiste que te lleve?
Valentina: Porque tengo cosas que hacer. Hablamos en otro momento, ¿sí? -Terminé de subir al auto-. ¡Vamos, Jacobo!
Jacobo: Sí, señorita.
Juliana Me mudé sola y mi departamento era un caos. Mi mejor amigo, Noah, había venidio a ayudarme a acomodar y yo justo me tenía que ir a una reunión.
Juliana: Si queres quedarte, hacelo. Pero me tengo que ir a una reunión importante, ¿sí? Me contrataron del Diario y quieren que arme la estructura de otro piso más en el edificio.
Noah: Anda tranquila, baby. Nos vemos después. Si te vas, cerra con llave -Él asintió-. ¡Chau!
Juliana: Bye -Le dejé un beso en el cachete y me fui.
fui al garage y agarré mi moto y me puse el casco. Me compré una porque me encanta la adrenalina al subirme a ella.
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Salí rumbo al Diario donde León Carvajal, dueño, me estaría esperando para la reunión. A los 20 minutos estaba estacionándome en la puerta de la empresa. Me empecé a sacar el casco lentamente para no despeinarme.
Valentina Al frenar en la puerta de la empresa, Jacobo me abrió la puerta y bajé. No pude evitar mirar a la chica de la moto, se sacaba el casco lentamente y eso me parecio muy... sexy.
Al intentar entrar, sentí que alguien se chocó conmigo.
Xx: Disculpa, no te vi. Estaba concentrada en mi celular y me distraje, ¿estás bien? -Me preguntó-.
Valentina: Sí, tranquila. Todo bien -Le sonreí y me devolvió la sonrisa. Hace cuánto no le daba una sonrisa sincera a alguien-. ¿Vas a algún piso en especial? -Le pregunté mientras que entrábamos al ascensor-.
Juliana: Sí, al 4rto -Me respondió y apreté el botón que tenía el número 4-. ¿Usted va al mismo piso? -Asentí-.
Al salir del ascensor, ella me dejó bajar primero y le agradecí. Vi cómo se dirigía al escritorio de Sonia, la secretaria de papá, y yo fui a mi oficina. Me senté en mi escritorio y suspiré. Dos golpes en la puerta me sacaron de mi trance. ¿Quién es ella?
Valentina: ¿Sí?
León: ¿Puedo? -Me preguntó-.
Valentina: Sí, papi.
León: ¿Estás bien-. Suspiré-.
Valentina: ¿Tenés un rato? -Le pregunté-.
León: Tengo una reunión con tus hermanos y la arquitecta para hacer el otro piso, ¿querés participar?
Valentina: Está bien.
León: Andá a la sala de reuniones. Eva y Guille ya deben estar ahí.
Valrentina: Va.
Juliana Me acerqué a la secretaria y le dije que tenía una reunión con el sr. Carvajal y me dijo que en unos minutos me iba a atender.
Xx: Srta Valdés, que gusto volver a verla.
Juliana: Sr. Carvajal, el gusto es todo mío.
León: Me alegro que haya aceptado trabajar para nosotros.
Juliana: Es un honor inmenso.
León: Decime León, ¿sí? Y tuteame -Asentí-.
Juliana: Usted haga lo mismo entonces -Él asintió-.
León: ¿Vamos?
Juliana: Por favor.
Al entrar a la sala de reuniones volví a ver a esa chica hermosa de ojos celestes.
Juliana: ¡Buenas tardes! -Estreché la mano de cada uno-.
León: Juliana, a Guille y Eva los conoces pero quiero presentarte a mi otra hija Valentina.
Valentina: ¡Buenas tardes!
Juliana: Un gusto conocerla -Por un momento me perdí en sus ojos-.
Guille: ¿Empezamos?
Valentina La reunión iba bien. Juliana hablaba de tal manera que se expresaba muy bien. Por momentos nuestras miradas se conrectaban y sonreíamos. Ahora sé su nombre y es hermoso como ella. La reunión duró como 2 horas. Se despidió de Eva, Guille y de mí y salimos de la oficina.
León: Gracias, Juliana por todo.
Juliana: Gracias a usted, León.
Cuando vi que se subió al ascensor, bajé con prisa por las escaleras. Al salir de la empresa vi que se subía a su moto.
Val: Juliana, ¿cierto? -Ella asintió-.
Juliana: Valentina, ¿verdad? -Asentí-.
Valentina: ¿Algún día te gustaría tomar un café?
Juls: Sí -Me sonrió-. ¡Hasta luego, Valentina!
Valentina: ¡Hasta luego, Juliana!-.
Arrancó su moto y se fue. Volví a mi oficina y estaba mi papá sentado esperándome.
Val: Papi.
León: ¡Mi amor! ¿Querés hablar de lo que te pasa? -Me preguntó-.
Val: Es Lucho -Me senté enfrente suyo y suspiré-. No lo amo, papá, y nunca lo amé. Tampoco me enamoré de él. Y esto no significa que haya otra persona porque no la hay.
León: ¿Y por qué no terminas con él? Yo quiero tu felicidad -Me acarició la mejilla-.
Val: Papá, gracias -Lo abracé. Dos golpes hicieron que me suelte del abrazo y la puerta se abrió y Lucho apareció-.
León: Creo que llegó el momento, ¿no? -Asentí porque sabía a lo que se refería-.
Val: Sí. ¿Te quedarías cerca? -Le pregunté-.
León: Sí.
Juls Volví a Valdés & Company, y estaba Sasha ahí trabajando duro desde el primer día.
Juls: ¡Ey! Ya terminó tu horario, Sasha.
Sasha:Sí, lo sé, es que quiero dejar todo bien acomodado para el lunes.
Juls: Está bien. Pero no tardes tanto. Es viernes y tenés que disfrutar el fin de semana.
Sasha: Lo sé, Juli.
Juli: Andate tranqui que yo me encargo de cerrar, ¿sí?