El compromiso de Mobei Jun con un cultivador de la secta Cang Qiong no sorprendió a la corte del reino, ya lo esperaban. A decir verdad, cuando Mobei Jun regreso con Shang Qinghua malherido en brazos, los demonios que sirven al palacio se extrañaron al principio ¿Cómo es posible que un simple cultivador sea digno de ser protegido por su Rey? Misterios que la vida tiene.
Un par de años después del largo cortejo, Mobei Jun le entrego a Shang Qinghua la joya del clan Mobei, uno que solo puede portar la consorte del Rey. Un hermoso collar azul celeste adornado de gemas llevadas por una cadena delgada color plata, simplemente hermoso a la vista de cualquier demonio o humano.
Fue una boda que llamo la atención de los demonios de hielo y sus alrededores ¿Un cultivador? ¿Consorte de Mobei jun? Nadie tenía derecho a criticar las acciones del Rey, si acaso un chisme llegaba a oídos de este acabarían en las mazmorras del palacio.
El primer año de matrimonio Shang Qinghua viajaba una vez cada tres meses a la cumbre An Ding por algunos pendientes, rara vez se quedaba ahí más de un día y si llegaba a tardar más de lo esperado su esposo iba por él para llevarlo a casa.
Al segundo año Shang Qinghua llevo de cacería a Mobei Jun como regalo de aniversario, era un buen momento de enseñarle eso a su rey. En el viaje vieron a un pequeño cachorro de demonio mitad oso mitad lobo de pelaje totalmente blanco y ojos cristalinos, este se encontraba perdido y Shang Qinghua recordó vagamente que tipo de animal solía ser muy bueno para la cacería. Entonces convenció a Mobei Jun de adoptarlo, no sería un peligro son fieles a quien le alimentara.
Al principio Mobei Jun se reúso, pero al ver la carita de felicidad de Shang Qinghua al jugar con aquel pequeño cachorro accedió, fue buena idea, aquel cachorro siendo fiel a sus amos los defendió de una bestia que era lo doble de su altura. Ese gesto provoco que Mobei Jun le otorgara un collar con su nombre "Cerbero" (Nombre proporcionado por Shang Qinghua) y dándole sirvientes propios para que cuidasen de la bestia protectora de Shang Qinghua.
Shang Qinghua amaba tanto a Mobei Jun que, al recordar la ubicación de la rosa de la vitalidad del ser amado, fue en su búsqueda. Acompañado de su fiel Cerbero fueron a las colinas alejadas al reino del Norte, tardaron varios días, pero valió la pena.
Al regresar se encontró con un angustiado Mobei Jun que fue a buscarlo a su cumbre en Cang Qiong, preguntando personalmente a cada discípulo por su paradero.
Al ver a su amado Shang Qinghua entrar a su oficina intacto, acompañado de Cerbero entendió que se trataba de una misión que solo podía ser atendida por él, sin embargo, seguía molesto por no avisar antes de partir.
Quiso regañarlo y encerrarlo en la habitación por el resto de sus vidas, algo cruel, pero era la única manera de tener a su consorte quieto en un lugar por más de cinco minutos. Desde que se casaron Shang Qinghua se pasea por todo el castillo con frente en alto para controlar cada detalle del reino.
Cuando Shang Qinghua en un intento de calmar a su esposo se sentó en sus piernas y dándole un beso en la mejilla entrego la rosa que con tanto esfuerzo recolecto para su Rey.
- Qinghua ¿Qué es? – Pregunto Mobei Jun frunciendo levemente el ceño.
- La rosa de la vitalidad del ser amado – Dijo orgulloso y recargo su cabeza en el pecho de Mobei Jun.
- ¿Porque? – Mobei Jun pensó por un momento que era su aniversario y lo había olvidado, sus sirvientes no le recordaron, perderán la cabeza.
- Es un regalo Mi Rey – Sin explicarse totalmente se levantó y coloco la rosa en el escritorio.
- ¿Olvide algo? – Es mejor acabar con su incertidumbre, si tiene que llevarlo al fin del mundo con tal de complacer a su esposo por olvidar una fecha tan importante ¡Que así sea!
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Caleidoscopio
FanfictionUn matrimonio perfecto es lo que todos desean, sin embargo, pocos lo llegan a tener. Este caso también aplica para Shang Qinghua que vería lentamente su matrimonio derrumbarse en manos del consejo real.
