Milagro de Navidad

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Milagro de Navidad

Antes de iniciar, deben saber que esta historia esta dentro del universo de Sangre Grandchester y el que hubiera pasado si...

El chico siguió al policía, por mas que hubiera preferido seguir escapando, no podía, estaba agotado, tenia hambre y estaba anocheciendo, al menos esa noche la pasaría mejor que las ultimas noches, en las que casi no durmió, había sido un largo viaje, demasiado para un niño de su edad

—le agradezco señorita Pony, dejarlo con usted será lo mejor, al menos mientras encontramos mas datos sobre el, no sabemos cómo llego hasta el pueblo, pero estamos seguros de que tiene a alguien preocupado por el, basta con ver su ropa, que pese a estar algo sucia, se nota que es cara y de buena calidad, sé que están bastante cargados en especial en estos días, pero no quisiera llevar al chico a otro lugar

—no se preocupe señor Simons, será un placer cuidar de él, en lo que encuentran a sus padres, dígame cual es el nombre del niño

—hasta ahora solo sabemos que se llama Terry, pero no conseguimos que nos diga mas

El chico observo el lugar, vio las caras curiosas de los niños que se asomaban a ver al recién llegado, el rostro de la señora que hablaba con el policía, parecía muy amable, al igual que la monja que estaba con los niños, pero no quería hacerse ilusiones, ya a la mano había descubierto que no es bueno encariñarse de la gente, no quería que nadie mas le fallara, bastaba con sus padres

El policía se despidió y las dos mujeres mayores presentaron a Terry con los demás, después dieron la orden de lavarse las manos para cenar, el siguió a los demás niños, hasta que su mirada se topo con un par de esmeraldas que lo hacían sentir que podían ver muy hundo dentro de él, la dueña de esos bellos ojos verdes lo miraba con curiosidad, tenia una preciosa melena rubia llena de risos rubios, y una linda naricita chata, bañada por pecas, le pareció haberla conocido hacía tiempo, pero eso no podía ser cierto, el nunca antes la había visto, vio que llevaba de la mano a una niña que se ocultaba tras de ella

La cena pese a ser no tan abundante y fina como en su casa, era muy sabrosa, todos los niños oraron antes de iniciar y luego comían con ganas, nadie reclamaba de no querer comer algo, al contrario, tomaban los alimentos muy alegres, la señora que sabia le llamaban señorita Pony, anuncio que ese día no habría postre, que tal vez pronto podrían, los niños se notaron desilusionados, pero nadie se quejó, al contrario, agradecieron en voz alta la comida

Terry fue llevado después a un dormitorio, en donde compartiría espacio con otros niños, al no haber espacio en las camas, le toco dormir en una hamaca, él no se quejó, le parecía acogedora, pese a ser todo tan humilde, se notaba el cariño que se ponía en cada detalle, desde las muy remendadas mantas, las ropas de los niños, las cuales pese a estar gastadas, estaban limpias y ordenadas

Candy se encontraba ya en su cama junto a Annie, no podía dejar de pensar en ese chico de ojos tan azules y profundos, al verlo sintió como si ya lo conociera, como si al mirarse a los ojos pudieran ver mas allá, ella no comprendía bien que sucedía, ella era aun muy pequeña para comprender tantos sentimientos, solo sabia que el era especial para ella

— ¿Qué pasa Candy?, piensas en Tely

—estas soñando Annie

—duerme ya Candy, tu nariz puede crecer como a Pinocho

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—no comprendo cómo pudo viajar hacia acá, es un niño tan pequeño

—según los investigadores, logro abordar un tren, ahora por favor no me hables más, la única razón por la que permití que vinieras es porque como sea es también tu hijo, pero tu presencia me es insoportable, aun no entiendo como pudiste hacernos eso, por tu culpa ahora nuestro hijo está perdido

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