Dos gotas; un océano

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Sí, es de madrugada, lo sé. Pero no logro entender cómo pueden ser extrínsecamente dos simples gotas de agua, mas, deforma intrínseca, estar compuestas molecularmente de dulzura y salinidad, las cuales se han apropiado de ambas partes de mi corazón a su merced. Te contaré...

Una, hace vida en un mar caudaloso, como si sus cuatro paredes estuvieran construidas por la tempestad, dispuesta a recorrer el mundo con sus pies descalzos y en completa normalidad. Ella, que vive la vida tal cual se presenta y que me contagia de sus extravagantes pensamientos y deseos, dedicándose, cada día, a llevarme a recorrer los extensos paisajes dela vehemencia terrenal y corporal, gracias a la espontaneidad de sus ocurrencias, sin llevar más que lo que llevamos puesto como equipaje; y la conciencia completamente ausente en cada viaje. Y yo, un incansable acompañante llevado por cada uno de sus encantos: aquellos que alteran mis sentidos sin concederme la mínima capacidad de controlarlos. Y ese toque de irracionalidad es el complemento justo a la sensatez que rige todos los ámbitos de mi vida.

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Pluma, Tintero & PapelHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora