Capítulo 20: Primeras Señales

1.2K 100 15
                                    

Fue tan difícil para mi ver el rostro de Matt, sabia cuanto daño le había hecho con mi partida pero jamás imagine que tanta había sido. Era, un horror, no quería siquiera pelear con el solo quería hacerle feliz. Sonreí al amanecer cuando pedí para el cuarto dos platos de frutas para desayunar. Matt me miraba como ingería los alimentos, y hacia continuas preguntas de cómo se sentía si era igual comerlas normal o ahora por dos. Me miro maliciosamente cuando le pedí que me pasará el jugo de una de mis maletas – evidentemente sangre – era delicioso, me había costado conseguirla pero ¿Qué les parece uno nunca sabe donde se puede encontrar a otro compañero de la misma raza? Yo lo llame “casi milagro” al chico, y le conté la historia a Matt de cómo me ayudo con los medicamentos y la sangre que necesitaba también era farmacéutico. Finalmente luego de esa primera mañana con Matt en el hotel me quede acurrucada descansando más. Preguntándole por las cosas en el pueblo y charlando hasta que tuve que entrar en la fase de descanso un rato.

Estaba acostada entre varias almohadas y con la cabeza cerca de su pecho, el no quería dormir, primero me queje de que se estaba enamorando muy rápido – a lo cual sonrió y me beso para no reírse del chiste- PD: Igual lo hizo. Luego se quedo igual mirándome mientras descansaba y acariciaba mis manos, mi barriga, aun solo en silencio viéndome.

Finalmente cuando volví a abrir los ojos el aun estaba allí. Pero con la cabeza apoyada a la cama y mirando sobre mi a lo lejos. Parecía pensativo. Finalmente me volvió a mirar y no pude resistirme a esa mirada.

-¿Qué piensas? – pregunte acariciándole el rostro.

-Si es mentira…todo esto y

-Matt… - puse su mano sobre la gran pelota que ahora era yo - ¿Te parece mentira? – dije arqueando una ceja.

El sonrió y beso esa misma ceja riéndose.

-No… tal parece que no. Es solo que esto es tan… - decía sonriente.

Y no pude evitarlo, lo enrosque con una pierna y lo atraje para besarlo como sabia que lo descontrolaba a él. Pero para mi sorpresa no se separo, pero lo deje fue aturdido al soltarlo.

Yo solo sonreía.

-Vanessa…

-¿Si..?

-Eres más peligrosa embarazada que sola…

No dijimos nada durante un largo segundo. Solo mirándonos. Y luego reventamos de risa.

Y si eso fue la primera mañana se podrán imaginar como fueron el resto de ese día y el otro.

Bañarme era un caso por él. No me miraba pero se quedaba en la puerta esperando a que terminara “solo por si me caía” más de una vez le dije que no era idiota. Cenar, era divertido, -ahora- porque podía salir de su brazo a cualquier tienda de noche e incluso salir a divertirnos un rato. Para no levantar sospechas con el gerente del hotel solo por salir de noche le dije que tenía una extraña enfermedad en la piel, parecido al caso de Bratt Pitt en una película que no podía salir al sol o se llenaría de ronchas y moriría irremediablemente. Eso pareció aturdir al gerente luego de mi pacifica sonrisa y sintió. Abriéndonos la puerta a mi y Matt.

Al día siguiente Matt recogía las maletas para irnos y las cargaba al coche cerca de las ocho de la noche para el vuelo nocturno de regreso. Finalmente me despedí de esa habitación que me ayudo durante u tiempo pero definitivamente me estaba volviendo loca. Saber que volvería a casa era un alivio.

Tuvimos que esperar que verificaran todas las cosas ya que la seguridad era blindada allí, nada se les escapaba. Luego de eso finalmente abordamos el avión. Matt se veía tan complacido. No me miraba pero estaba feliz, muy tranquilo y pacifico, como un niño gigante portándose bien. Era tan tierno. Y sexy… bien debía recordar que estaba embarazada muchas veces seguido.

Angel Nocturno (Completada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora