Prefacio.

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Harry's POV

Avanzo sigilosamente por la acera justo por el otro lado de la calle por la cual ella avanza despreocupadamente.

De tan solo mirarla logro sentir todas las terminales nerviosas arremolinándose dentro de mí y es algo inexplicable, que pasa cuando sabes que es esa persona, se me hace increíble que ha pasado más de una década desde la última vez que compartimos cualquier tipo de contacto, y aun así tengo todos esos recuerdos plasmados como un ancla en mi corazón.

No puedo creer que este sea el día; la idea resulta extraordinaria, tanto que mi mente no termina de asimilarla, al fin después de tanto tiempo seré capaz de acercarme a ella otra vez y de poder volver a estar junto a ella para reanimar viejos tiempos.

Con los recuerdos especulados una sonrisa de oreja a oreja se plasma con fuerza en mi rostro, porque de tan solo imaginar cómo será volver a sentirla tan cerca una vez más, es algo irreal aun simplemente es una idea que ha navegado demasiado tiempo en mi mente y que ansío lograr lo antes posible.

Y lo que más se me hace increíble, es que ella ni siquiera se ha dado cuenta que llevo meses siguiéndole el paso, repasando todas sus actividades cotidianas, observándola a lo lejos, siguiéndola todo el tiempo sin que nada me detenga, anotando su rutina y memorizándomela, conozco ciegamente su horario, desde las materias que cursa y las que ha tenido que recusar, hasta la pequeña taberna a la que asiste todos los jueves para bailar un rato; en la guantera de mi coche tengo su expediente académico, su expediente médico y judicial, se absolutamente todo de ella, porque he decidido que ninguna tormenta, huracán, terremoto, tsunami ni ninguna catástrofe será capaz de alejarme de ella una vez más. No otra vez...

Lo último que ella supo de mí fue que me fui, así como cuando el viento sopla sin dejar ningún rastro a su partida. Yo no quería alejarme de ella pero dadas las circunstancias no tuve alternativa, yo quería llevármela conmigo pero cualquier petición hacia mi madre en aquel momento era causa perdida. Estoy seguro que lo último que mi madre quería era arrastrarla consigo al purgatorio que estaba viviendo en vida después de perder a su única hija, a mi hermana en aquel accidente; ni siquiera podía cargar conmigo un indefenso niño de apenas 7 años como para además cargar con otra de solo 6 años; sin embargo sé que sus padres nunca hubieran cedido; Mi madre la adoraba, era como una hija más para ella y encontraba cierto parecido en mi hermana y en Kate, pero yo creía todo lo contrario, ambas eran polos opuestos, tan diferentes, ambas eran únicas y especiales a su manera, ellas junto con mi madre llenaban de alegría mi ser, cada mañana al despertar tenía la certeza de saber que tenía a tres hermosas mujeres con las cuales podía convivir todo el día era un regalo para mí, una bendición.

Pero después de aquella noche, en la cual me fue arrebatada una de ellas, mi hermana, todo cambio y mi mundo dio un giro inesperado, mi vida se volvió grisácea y ni que decir, el vació enorme que con su ida ella dejo en mí. Ese hueco ha sido uno que siempre permanecerá ahí porque por más que he intentado no he podido conseguir llenarlo ni sellarlo. Es como una herida abierta que necesita sanar, y solo Katherine, mi hermosa Katy, es la única que tiene ese efecto restaurador en mí. Es la única que puede sanarme.

Yo creo que nunca tendré suficiente de ella, desde que tengo memoria, siempre he estado profundamente enamorado de ella, yo creo que nunca fueron suficientes todas las demostraciones que le hice, porque vamos ¿Qué puede hacer un niño de 7 años para demostrarle a su amada su amor? No mucho, créanme que lo intenté.

Yo creo que todos esos pequeños momentos que compartí junto a ella fueron especiales, son los que me han mantenido a flote durante todos estos años y ahora más que nunca estoy decidido a que esos momentos renazcan y sean cada vez más hermosos, a crearnos una nueva historia, nuestra historia.

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