Si el hielo no fuera tan frío
Neteyam nunca imaginó poder entrar a una universidad de tal nivel, mucho menos a la universidad de Awa'li, reconocida por su alto prestigio deportivo y académico. Entro gracias una beca que le había costado : patinaje sobre hielo artístico, aquel refugio que encontró entre los lagos congelados del bosque Omatikaya.
Entre nuevos horarios, nuevas amistades, nuevos rumbos y un dormitorio que apenas sentía como suyo, Neteyam pensó que tal vez, esta vez sería diferente, que podría empezar de nuevo.
Hasta que lo vio
Mismos ojos como el mar, misma piel bronceada, mismo cabello rizado recogido en un moño. Era el, era obvio que era el. Era Aonung
Su exnovio
Aquel nombre que aún le dolía escuchar, que aún le dolía pensar en las oscuras noches, apareció como un terrible huracán en aquel ambiente cálido que había comenzado a forjar.
Neteyam evitaba, caminaba al lado contrario. Cambió su rutina, aquella que había construido lentamente. No estaba dispuesto a volver a pasar por el mismo libro de portada dañada, al menos no esta vez
Y por un tiempo funcionó, no lo había notado aún, no habían tenido su encuentro. Hasta que el hielo interfirió entre ambos jóvenes con un golpe, una caída, una mirada y sobre todo un silencio duro como el hielo.
Nadie sabía cómo habían acabado así, nadie entendía su pasado mejor que ellos dos...
Bienvenidos a la Universidad Awa'li