Capítulo 4

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_______(tn) abrió la puerta en el momento en que me detuve en el

camino de entrada de Ash. Necesitaba arreglar el lío que había

hecho la noche anterior, así que, en vez de disfrutar de la vista

de sus largas piernas cremosas, exhibidas en esos minúsculos

pantalones cortos, rojos, salté de la camioneta y caminé alrededor de la

parte delantera de la cabina para poder abrir la puerta y ayudarla a entrar.

Una tímida sonrisa jugó en sus carnosos labios mientras la

encontraba en el otro lado de mi camioneta. Sí, tenía esperanza. Incluso

después de la hazaña que había hecho la noche anterior, ella se vio

afectada por mí. La culpa se instaló en mi estómago cuando miré fijamente

sus confiados ojos.

—Hola —su acento de Georgia no estaba mal. Nunca me había dado

cuenta de que _______(tn) tenía una voz sexy.

—Me alegro de que me hayas perdonado lo suficiente como para

venir conmigo hoy.

Encogió uno de sus delicados hombros pequeños. Unas pocas pecas

adornaban la suave piel que estaba exponiendo con la camiseta sin

mangas. No había notado esas la noche anterior y las ganas de besar a

cada una de ellas me impactaron.

—No hay mucho que perdonar. Te comportaste como un idiota, pero

estabas borracho. Debería haber estado prestando más atención.

No pude contener la risa. _______(tn) McDaniel me había llamado un

idiota.

—Eso es muy considerado de tu parte —contesté.

—Mmmm... Tal vez sea así.

L

Abrí la puerta de la camioneta y extendí la mano para tomar la suya

mientras entraba a la cabina. Los pantalones cortos subieron incluso más

arriba en sus piernas y, en mi mirada apreciativa, noté una solitaria peca

increíblemente cerca de la curva de su trasero. Mi corazón se aceleró y me

obligué a parar de comérmela llevando los ojos a su espalda.

Inseguro acerca de si mi voz iba o no a traicionarme, no le dije nada

mientras cerraba la puerta y volvía hacia el lado del conductor.

Una vez que nos dirigimos hacia el embarcadero, miré a _______(tn). —Aún

recuerdas el wakeboard1, ¿No? —Había pasado horas enseñándole cómo

navegar un verano, cuando estábamos en la escuela secundaria, mientras

que Ash y Beau la abucheaban desde el barco.

Una pequeña sonrisa tiró de sus labios y me pregunté si estaba

recordando ese día también. Habíamos sido nosotros en contra de Ash y

Beau. Por una vez, sentí como si tuviera un equipo. Siempre era yo

tratando de controlarlos a los dos, pero ese día, había tenido una

Los Hermanos Styles | Harry Styles¡Lee esta historia GRATIS!