una agradable liberación.

-¿Qué?

Ella estaba sorprendida de que me sintiera mal acerca de lo que yo

había dejado que le hicieran. Maldita sea, como si eso no hiciera esto aún

más complicado. Respirar se estaba volviendo cada vez más difícil.

-Ash, fuiste mi chica por años. Incluso antes de eso, fuimos

amigos. Los mejores amigos. No debí dejar que un bulto en el camino

causara que me volviera contra ti en la manera en que lo hice. Estuvo mal.

Tomaste toda la responsabilidad de algo que no era enteramente tu culpa.

Fue culpa de Beau y también mía.

-¿Tuya? ¿Cómo...?

-Sabía que Beau te amaba. Había visto el modo en que te miraba.

También sabía que tú lo amabas, más de lo que me amabas a mí. Ustedes

dos tenían un vínculo secreto que yo no compartía. Estaba celoso. Beau

era mi hermano y tú eras la chica más bonita que nunca había visto. Te

quería para mí. Así que te invité a salir. Sin recurrir a Beau en primer

lugar, ni una vez preguntándole cómo se sentía él sobre eso. Aceptaste y

mágicamente, rompí el vínculo que ustedes dos tenían. Nunca volvieron a

hablarse. No había más charlas hasta altas horas en la noche en el techo y

ya no tenía que sacarlos de problemas. Beau era mi amigo y tú eras mi

novia. Era como si su amistad nunca hubiera existido. Fui egoísta e ignoré

la culpa hasta que se desvaneció. Sólo las veces en las que lo veía

observándote, con esa dolorosa y necesitada expresión, era cuando la

culpa se revolvía en mis entrañas. Mezclada con miedo. Miedo de que

vieras lo que había hecho y corrieras a él. Miedo de perderte.

Ésta era la primera vez en que expresaba la verdad en palabras. Por

años la mantuve adentro. Incluso la empujé lejos cuando mi conciencia me

fastidiaba. Viendo a Ashton transformar su personalidad y nunca diciendo

una palabra para detenerla. Todo esto era mi culpa.

La mano de Ashton jugó ligeramente con mi cabello y quería cerrar

mis ojos y suspirar ante el inocente y pequeño toque. ¿Siempre la amaría

de este modo? ¿Pasaría mi vida entera pagando por mi pecado viviendo

con el dolor constante en mi pecho?

-También te amaba. Quería ser lo suficientemente buena para ti.

Quería ser la chica buena que te merecías.

Escuchándola decir que quería ser lo suficientemente buena para

mí, me recordó una vez más por qué lo nuestro no había funcionado. Ella

había sido perfecta desde el primer día que la conocí pero le dejé creer que

esperaba más.

-Ash, eres perfecta en el modo en que eras. Fui yo el que te permitió

cambiar. Me gustó el cambio. Era una de las muchas razones por las

cuales me atemorizaba perderte. En el fondo, sabía que un día ese espíritu

libre que habías reprimido lucharía por liberarse. Sucedió. Y el hecho de

que sucedió con Beau, no me sorprende al final.

-Lo siento, Harry. Nunca quise lastimarte. Hice un desastre de las

cosas. No vas a tener que mirarnos a Beau y a mí estando juntos. Estoy

saliendo de las vidas de ambos. Puedes tener de vuelta lo que perdiste.

Cuándo Beau no vino desde el bosque maldiciendo como un

marinero, supe que estaba muy lejos como para escucharnos. Alcancé y

agarré la mano de Ashton. Yo era el único que podía convencerla de que no

necesitaba hacer eso. Era tiempo de dejarla ir.

-No hagas eso Ash, él te necesita.

Sacudiendo su cabeza, me dio una sonrisa triste.

-No, eso es lo que quiere él también. Hoy, a duras penas, me

reconoció. Solamente me habló cuando les estaba diciendo a todos los

demás que tenían que dejarme en paz.

Ella en verdad no tenía ni idea.

-No durará mucho. Nunca ha sido capaz de ignorarte. Ni siquiera

cuando sabía que estaba observándolo. Justo ahora, está lidiando con

muchas cosas. Y está lidiando con ellas solo. No lo alejes.

Bajándose de la rama, Ashton se elevó en las puntas de sus pies y

envolvió sus brazos alrededor de mi cuello, por lo que sabía era la última

vez.

-Gracias. Tu aceptación significa el mundo para mí. Pero ahora, él

te necesita. Eres su hermano. Sólo seré un estorbo entre ustedes mientras

arreglan sus asuntos.

El dolor era casi insoportable. Inclinándome, jugué con un mechón

de su cabello. Había estado fascinado con su perfecto color dorado desde

que teníamos cinco años. Siempre me había recordado a una princesa de

9

un cuento de hadas, incluso cuando jugaba con anzuelos de hígado de

pollo. Había perdido a mi princesa pero su recuerdo valía cada oscuro y

doloroso rincón de mi corazón.

-Incluso aunque estaba equivocado en tomarte, sin tener en cuenta

los sentimientos de Beau, no puedo arrepentirme. Tuve tres maravillosos

años contigo Ash.

Esa era mi despedida. Beau estaba esperando ahí afuera a que me

alejara. Era su tiempo ahora. Yo había arruinado mi tiempo por completo.

Dejando caer su cabello retrocedí, dando la vuelta hacia el bosque, y

dirigiéndome hacia mi hermano.

Los Hermanos Styles | Harry Styles¡Lee esta historia GRATIS!