Boletos con dilema a bordo

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Una vez todos adentro, y Joe a punto de arrancar, la abuela toca bestialmente la ventana donde justo yo me encuentro haciéndonos brincar salvajemente. Siempre yo.

_¡¡¡ Es E.T !!!_Exclamé asustada.

_Cállate, mejor abre la ventana para ver que quiere._ Ordenó joe. Abrí, y ella habló;

_¡oigan! Lleven a Beto a dar una vuelta..._ Dijo con su boca pegada a mi oído.

_No abue.._

_¡¡¡nada!!! Lo llevan y punto... ¡¡AH!! y váyanse en mi auto. Necesito que lo calienten un poco debe de estar rígido, esta en el estacionamiento de la playa _ Ordenó bravucona.

_Noo abuela que horror por favor no_suplicó.

_¡YA!¡Van en mi auto y fin de la historia!_ Gritó, y algo asustados salimos del auto del papá de joe y entramos al auto de la abuela una vez que caminamos hasta donde se encontraba. Seguramente nunca habrán oído de su madre o padre, pues Joe tiene la típica familia común, padre, madre y hermano, la clásica abuela y el perro, así que no es extraño que no los haya nombrado.

_jajajajja que belleza_ dijo Elisa viendo el bus de Leopoldina _Ya joseph, déjala que nos encargue ese perro ficticio y ese auto hippie, a mi me parece bello.. De seguro Beto es mas frágil que un cristal, Sera fácil de cuidar ya verás..._ Dijo elisa acariciando el hombro de Joe.

_Si claro, como no fuiste tu la que presenciaste su resurrección, ni te toco aguantarte a un perro endemoniado que se golpeaba la cabeza contra el vidrio..._ Dije mirandola amenazante abrochado mi cinturón_ el auto no esta tan mal_ agregué.

_Exagerada..._Dijo el que casi muere de llanto cuando vio que Beto no aparecía.

La abuela quien nos había acompañado hasta la ubicación del carro Hippie, me tiro al perro, y al irse yo lo lance hasta Elisa haciendo que pareciera un perro negro de ule, Prendí la emisora en una frecuencia donde sonaba una alocada canción de David Guetta y todo estaba listo para comprar mi pase a la gloria.

Joseph prende el motor rápido, mordiendo su labio como todo un "Galán" a pesar de que se avergüenza del auto en el que está. Elisa empieza a sufrir el movimiento imparable del perro-alambre y yo amarro mis manos fuertemente a la silla de copiloto.

Al arrancar el auto y dar unos cuantos centímetros de avance, joseph frena violentamente haciéndonos desencajar de la clavícula, pues bruscamente nos hizo llevar la cabeza hasta al frente y luego atras.

_¡Lo dicho yo me largo!_ dije.

_¡Yayaya! Espera tu sabes que el comienzo siempre es así..._ Respondió entre risas.

_ ¡¡¡dejen de pelear par de estúpidos y larguemonos ya de aquí!!! _ Gritó elisa desesperada por la tembladera de Beto.

Bien, Joseph de nuevo hace sonar el motor de la bestia de cuatro ruedas, Elisa de nuevo pelea silenciosamente con Beto por puro orgullo, y yo me aferro mas fuerte y con mi cara totalmente pegada a la silla.

_Exagerada.._ Murmuró Joe.

_ixigiridi_ repetí con muecas.

Listo, el carro de nuevo siquiera avanzó unos centímetros, todo parecía unicornios al rededor, y por fin estábamos andando, lento pero seguro. Pero de pronto, el bendito carro se sube como la anterior vez por un lado pareciendo que pisó algo, solo que esta vez era algo más grande, tanto, que joseph se vio obligado a frenar el auto como un pinche asesino de cuellos.

_¡¡¡¡¡Maldita sea joseph!!!! ¡¡¡¡¡SI ME PONEN UN CUELLO ORTOPEDICO TE MATO!!!_ Grité, realmente tenia la nuca adolorida.

_¡¡¡Callate tarada!!! ¿Que fue eso Joe? ¿¿Que mierda fue eso??_ preguntó Elisa mirando angustiada por todos lados.

Por la fiesta de Neón ©Read this story for FREE!