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Pen Your Pride

Capítulo 36: "Se me antoja... que salgáis juntos..."

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Capítulo 36: “Se me antoja que salgáis juntos…”

“Estaban enamorados. Se notaba por la forma en la que se miraban entre sí… como si tuvieran el secreto más maravilloso entre ellos.”

Desperté sintiéndome muy descansada, como si hubiera dormido sin moverme de la cama ni un solo centímetro, cosa que me pasaba cuando estaba relajada y tranquila. Había dormido mucho, sí, pero lo bueno era el hecho de no haber tenido pesadillas. Lo que me llevaba a la gran pregunta: ¿Por qué no me puedo mover?

Alina habría estado dormida sin molestar, a un lado, y dudo que ella me abrazara.

Y por eso sentí que algo extraño ocurría.

Abrí los ojos, sintiendo esos brazos a mi alrededor, una respiración en mi cara, sobre mis ojos. Esperaba que fuera mi hermano, ya que cuando se emborracha no puede dormir hasta abrazar a alguien, pero al ver a quién tenía delante, casi me da un mareo, porque pensaba que me había confundido.

El idiota de Jack, dormido a mi lado, sin camiseta como si estuviera en su propia cama, con un brazo sobre mi cintura y el otro bajo mi cabeza, aferrándose a mí.

Cómo antes.  

Me sonrojé, me enfadé conmigo misma y hasta se podría decir que me sentí una mala persona. Maldito Idiota.

En ese momento solo quería lanzarlo al suelo, luego recordé que la última vez que lo hice, caímos los dos, y duele como el infierno, así que opté por no hacerlo.

-          Higins…-susurré sobre su oído, cuando pude alzarme un poco de la cama.- ¿Qué haces en mi cama?-volvió a erizarse su piel, y sentí como se le ponía la piel de gallina, aún con los ojos cerrados. Sonreí triunfante.

-          Tú me dijiste que durmiera aquí, ¿no te acuerdas?-preguntó, aferrándose más a mí, con los ojos cerrados y una sonrisa tierna asomando por su rostro. Como odiaba esa sonrisa que en el fondo me encantaba. Maldito idiota.

-          Higins, suéltame, levántate y explícame qué haces en mi cama o me encargaré de salvar al mundo de tu descendencia…-sonreí con inocencia fingida. Jack dejó de sonreír.

-          ¿Contarás hasta 10?-preguntó, agarrándome un poco más fuerte por los brazos, supongo que sabe lo que le espera si me suelta.

-          ¿Por qué iba a contar hasta 10?-pregunté, incrédula.

-          Tom siempre le da tiempo para escapar a Jerry…-respondió. Luego la infantil y loca soy yo.

-          Primero: Tom es tonto y por eso nunca pilla a Jerry, segundo: ni soy Tom, ni soy tonta, ni tú eres Jerry, y tercero: tienes tres segundos…-antes de contar 1, Jack ya había salido corriendo de mi cama y huía hacia la puerta, después de dejar un beso en mi mejilla, que más bien pareció un lametón.- ¿¡Me has lamido la mejilla!?-grité sonrojada y asqueada.

-          ¡Jamás!-exclamó, recibiendo un golpe de almohada en la espalda por mi parte, que lo hizo resbalar y caer de cara.- ¡Ostia, mi cara!-exclamó adolorido. Me levanté de la cama cuando me di cuenta de que Alina no se encontraba en el otro lado, y toqué la puerta la puerta del baño, pensando que estaría allí.- Está abajo, creo, se ha levantado muy temprano… ¡mi espalda!-chilló, al resbalarse con el cojín de nuevo, imbécil. Me acerqué a él y lo ayudé a levantarse.

-          Idiota…-negué con la cabeza.- Anda, ve a vestirte, nudista empedernido…-me quejé, ocultando el leve sonrojo que se formó en mi rostro al estar tan cerca y cerré la puerta después de que él saliera.

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