JUEGO

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Eren había hablado. Finalmente había puesto las cartas sobre la mesa, No dialogaría. Armin y Mikasa corrieron en su dirección con la esperanza de ser escuchados, sin embargo, esto no pasó. Una vez estuvieron cerca, aparecieron nuevamente frente a nosotros, eso hasta para el más tonto era obvio; Eren no los quería cerca. Si Eren estaba siendo influenciado o no por el Titan Fundador, por el momento no lo sabremos. Yo de primera mano, supe la obsesión de Eren y lo que puede llegar a hacer por alcanzar sus objetivos... En este día, la humanidad recibirá un triste recordatorio...

Habían pasado al menos unas horas desde que habían regresado de los caminos, todos se encontraban afligidos, realmente, eran muchos golpes consecutivos; no habían tenido tiempo de reponerse de uno cuando recibían el siguiente. Jean, Connie y Reiner, parecían tratar de imaginar lo que pasaba por la mente de Eren; Armin y Pieck, seguían planteando estrategias con las que podrían alcanzarlo, Armin no parecía rendirse, aunque no sabía si lo había dicho porque de verdad lo creía o simplemente para tranquilizar a Mikasa; no importaba, él lo había secundado para ser de cierto modo el soporte que ella necesitaba; Mikasa... Mikasa por su parte, permanecía en silencio sentada aun en el piso, observando el trozo de papel donde Armin había dibujado el garabato de lo que sería el titan de Eren. Ese mocoso de mierda que tantas preocupaciones le había generado en el pasado y que de cierto modo había arrastrado a su hermana a ese campo donde estaban las personas que le importaban. Desde hace años se había preguntado, ¿en qué momento se había calado en sus hendijas para ser en este momento la única persona en ese avión por la que estuviera dispuesto a dar la vida? Erwin, si mentor y mejor amigo había quedado en una cabaña cuando preso de sus propios sentimientos lo había dejado morir en un tejado, bajo el reproche de Hange, quien con los años se había vuelto su mejor amiga, aunque dijera que lo odiaba, era mentira, esa maldita Loca Cuatro Ojos, había sido incluso más valiente que él, entregando su corazón como lo hubiera hecho por Erwin- Solo espero que nos volvamos a ver, espérenme un poco chicos y Hange, no hagas sufrir a Moblit eternamente-

Por otro lado, estaba Eren, desde que lo conoció en la celda, había visto la convicción en sus ojos, su determinación y las ganas de cumplir con sus objetivos, sin embargo, todo ello había quedado rezagado desde que las memorias de sus antecesores habían hecho parte de su vida. El mocoso que solía meterse en problemas y que debía disciplinar, ya no estaba; ahora frente a ellos se erguía un psicópata, El Titan Atacante, quien estaba seguro se valió de su portador para hacer lo que ha añorado durante siglos y Eren no estaba dispuesto en lo absoluto para intervenir. Y, por último, estaba la chica de mirada muerta frente a él, no, su mirada no era muerta. Con los años aprendió a leerla mejor, de hecho, su mirada era lo más expresivo en ella; su rostro podía parecer en blanco, pero sus ojos podían expresar todo tipo de emociones, creía que esa era una de las cosas que más le llamaban la atención de ella. La primera vez que vio esa mirada fue en el juicio para salvar a Eren, su cara no decía mucho; pero su mirada decía que quería asesinarlo, tal vez, torturarlo antes de eso; después, frente a la Titan Hembra, pudo apreciar mucho más de esto, esta vez no como objeto de su mirada, sino como espectador. Sus ojos buscando a Eren, cuando lo recuperó, cuando lo culpó por perderlo, sin saber que había perdido a su escuadrón protegiéndolo y muchas más veces a lo largo de esos años. De hecho, no había pasado mucho tiempo desde que había analizado su situación hasta cuando Hange le hizo caer en cuenta cuanto solía observarla, pero tenía que admitir que tenía cierta fascinación por poder captar esos momentos donde creía él podía ver la verdadera Mikasa.

Un viento frio le hizo salir de sus pensamientos y darse cuenta que había caído la noche, solo podrían llegar al hangar hasta el amanecer, así que no podían hacer mucho durante ese tiempo, más que pensar qué opciones les quedaban:

- Si esta fuera nuestra última noche...- las voz de Connie hizo que todos dirigieran su mirada a él- ¿Qué creen que les gustaría hacer o qué les hubiera gustado hacer? -

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