2 . SORPRESA

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2 . SORPRESA

Jiang Cheng escrutó incrédulo ahora al pequeño, ahora a Lan SiZhui. Incluso frunció el ceño en un momento dado.

-Creo recordar que las bromas no están prohibidas en GusuLan... pero casi... -dijo en voz alta como si estuviera madurando las palabras que acababa de escuchar.

El pequeño Wei WuXian se revolvió entre los brazos de Lan SiZhui. El joven de GusuLan lo bajó suavemente ante su insistencia. Una vez en el suelo, Wei WuXian volvió a tirar insistente de su ropa.

-¿Comemos?

-Pronto, sé paciente.

Wei WuXian frunció el ceño en un gesto que pretendía ser muestra de indignación pero que no dejaba de ser adorable.

-¡Picante! –saltó.

El Líder de Yunmeng Jiang lo miró atentamente. Sí. Aquello era inequívocamente muy propio del idiota del Patriarca Yiling. O había tenido un hijo, cosa imposible porque por la edad del pequeño, en el momento de su concepción estaba muerto, o aquel era realmente Wei WuXian por increíble que fuera.



Jiang Cheng miraba atento al pequeño que en aquel momento mordisqueaba un bao con buen apetito mientras permanecía sentado en el regazo de Lan SiZhui frente a él al otro lado de la mesa.

Ninguno de los jóvenes de la Secta GusuLan ni Jin Ling y sus dos seguidores se había ido finalmente a la cacería nocturna. Básicamente porque la mirada que les había dedicado a todos el Líder de la Secta Yunmeng Jiang había evocado un buen latigazo y una posterior tortura con Zidian si alguno intentaba alejarse más de cinco pasos sin su permiso.

En aquel momento, los cuatro jóvenes cultivadores de GusuLan y los tres de Lanling Jin esperaba más callados que tumbas en la habitación que Jiang Cheng había alquilado en la posada más cara de toda la ciudad mientras el pequeño Wei WuXian cenaba por fin y dejaba de gritar reclamando alimento. Media posada había acabado invadida por la escolta de Yunmeng Jiang en consecuencia y empezaba a parecer una sucursal del Muelle del Loto.

Jiang Cheng había confirmado varias cosas:

1. Separar al pequeño Wei WuXian de Lan SiZhui sin que el primero se alejara voluntariamente del segundo amenazaba con provocar lloros incontrolables y ensordecedores... sobre todo si sospechaba que Hada andaba cerca.

2. Que tenía hambre.

3. Que tenía la apariencia de Mo XuanYu rejuvenecido, porque obviamente no se parecía a la imagen que recordaba de Wei WuXian de niño llegando al Muelle del Loto de la mano de su padre y en cambio sí que encontraba muchos rasgos perturbadoramente evocadores a un Jin Ling de más o menos su edad, al fin y al cabo el cuerpo de Mo XuanYu compartía sangre con Jin Ling, su propietario original también era tío de su sobrino... pero por parte de padre.

Wei WuXian paseó su mirada por los platos dispuestos sobre la mesa. Jiang Cheng había pedido variedad a su posadero, que se había esmerado en satisfacer su demanda ante la presencia de tan importante líder cultivador y sus satélites esperando conseguir buenas ganancias y había todo un despliegue de color y aromas ante él.

Se movió para acercarse hacia la mesa, abandonando levemente el regazo de Lan SiZhui. Agarró con su mano derecha los palillos y los manejó manteniendo lo que quedaba de bao en la otra mano y picoteando aquí y allí. Su mirada se clavó en uno en especial en el otro lado de la mesa y cuando justo intentó pinzar el contenido del plato estirándose cuanto podía sobre la tabla, Jiang Cheng lo empujó hacia él para ayudarlo. Sonrió al darse cuenta del gesto del mayor.

Un loto traviesoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora