🖤🔥CASTIGO🔥🖤

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Su presentimiento era real, la voz desconocida que le había susurrado que huyera tenía razón.

Pero no había echo caso a la Advertencia ya que tenía que cumplir un deber religioso.

Los compañeros de Wang Yibo que eran seminaristas en entrenamiento para convertirse en sacerdotes al escuchar ese vídeo se escandalizaron al saber a su compañero siendo abusado.

Todos los cardenales ahí presentes estaban desconcertados, Lan Zhan aún seguía con su mirada fría y sin emosion alguna, mientras su santidad estaba sorprendido por lo que estaba sucediendo.

-Lan Zhan...- Le susurro su santidad Wei Wuxian a su asistente personal el Ex-Cardenal Lan WangJi

-No intervengas- Detuvo Lan Zhan

-Pero...-

-Silencio-

Sobre todos los cardenales había un obispo de hermosos hoyuelos que sonreía felizmente y para hacerlo más dramático, fue el, quien preguntó al padre zhan mientras la policía lo esposaba.

-Padre Zhan, que significa esto?- Pregunto El obispo Meng Yao, Zhan no respondió, el audio seguía reproduciéndose una y otra vez -Usted... Cometiendo está clase de actos abominables insultando a la iglesia, la sotana sagrada que lo cubre y mostrando ante Dios su verdadera naturaleza de hombre?-

-Yo...- Intento hablar Zhan

-Obispo Zhan, hablé, defiendase, usted no es así...- Continúo Meng Yao entrando en modo dramatico -El elegido para ocupar el puesto que deja El cardenal Lan Zhan no puede ser un lobo disfrazado de oveja-

-Yo..-

-No hable...- Lo detuvo el oficial -O todo lo que diga puede ser usado en su contra- Prosiguió el oficial antes de tomar el brazo de zhan y llevárselo

-Meng Yao...- Llamo Ming Jue

Meng Yao conocía muy bien esa voz, giro su rostro y le mostró una sinica y desvergonzada sonrisa a Min Jue quien al ver su rostro se percató de todo. Todo esto era su obra. Meng Yao era el maldito Diablo en persona. La obsesión que sentía por XiChen era el mismo infierno.

-Tu..!!!- Exclamó MingJue

-Noooooo!!!!-

La voz del joven Wang Yibo resonó en todo el Vaticano mientras veía como capturaban a su amado y venerado esposo.

Wang Yibo quiso ir a rescatar a su marido pero su padre quien había llegado lo detuvo.

-Tu no te mueves de aquí!!- Reprendió su padre.

-Padre!!!- Exclamó Yibo, Como había llegado ahí con la policía?. -Que.. que haces aquí?!!-

-Vine a salvar a mi hijo de ese degenerado que se atrevió a mancillar el cuerpo del menor de mis hijos-

-No..- Negó Yibo quien intento de nuevo para ir al lado de su esposo y salvarlo pero nuevamente su padre se lo impidió.

Cuando era capturado Zhan levantó su rostro y dirigió su rostro y mirada a su pequeño Angel, este se encontraba con lágrimas en los ojos luchando por soltarse de su padre para ir con el.

El Sr. Wang no permitió que Yibo se acercara al padre Zhan, solo pudo ver cómo el Sr. Wang se lo llevaba y lo sacaba del interior del Vaticano a las afueras de este en la gran plaza.

-Padre, suéltame, debo de ir con el, debo estar con el!!- El sr. Wang se llevaba a su hijo a jalones para meterlo al auto e ir a casa. -Me lastimas la muñeca- Yibo dió un tirón fuerte y casi con una fractura de muñeca se liberó de su furioso padre -Sueltameeee!!!- Grito

EL CRIMEN DEL PADRE ZHANDonde viven las historias. Descúbrelo ahora