Capítulo. 12 y 13

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-uh, ¿el perrito?- pregunté tomando entre mis manos al peluche.

Luke asintió.

-es qué se parece a ti y lo quiero- hizo un puchero.

No puedo, Ashton me matará- pensé.

-dime algo Caaal- alargó la 'a'

-no sé qué- me encogí de hombros.

Él tomó mi mano entre las suyas.

-si no me lo quieres dar está bien... porque te tengo a ti y eso es lo importante ¿verdad?- entrelazó sus dedos entre los míos.

-oh, Luke- lo atraje hacia mí en un muy abrazo.

-Calum- susurró. Sentí un hormigueo en mi estómago.

Salían de mis ojos pequeñas lágrimas.

Lo que él dijo me puso sensible.

Nunca antes alguien me había hecho sentir así como lo hace él. La idea que me quiera y me trate así se siente bien.

Sonaré cursi pero Luke Hemmings ha sido lo mejor que me ha podido pasar en mi vida.

Cuando me calmé me separé de él, al parecer no se dio que estuve llorando.

Besó mi frente.

Un sonido nos inquietó.

Vimos a Michael y a Ashton durmiendo.

-será mejor llevarlos a...

-no, déjalos- me interrumpió Luke.

Suspiré.

-ven conmigo- sonrió y entrelazo nuestras manos.

Lo miré sonriendo.

Subimos a su habitación, entre tropezones, bueno Luke se tropezaba y yo lo sujetaba.

Cuando estuvimos ya dentro lo acosté en su cama, dispuesto a ir abajo para despertar a los chicos Luke me detuvo.

-no te vayas, quédate- tomó mi mano.

-Luke, tengo que despertar a los chicos, no creo que sea cómodo que se queden en la sala y en esa posición- dije un poco nervioso ya que él se había puesto de pie y me pegó a su cuerpo.

-te dije que ahí se quedan- susurró.

Acaricié su mejilla, él cerró sus ojos.

Bufé.

-mejor durmamos, tengo sueño- se separó de mí y se acostó de nuevo-. Ven- extendió sus brazos hacia mí.

Dudé un poco.

-no creo que sea buena idea, yo puedo dormir en el sofá- señalé el mueble.

Él negó.

-no. Ven, no quiero dormir solo- hizo un puchero.

Suspiré y me acosté a su lado, él rápidamente envolvió sus brazos alrededor de mí.

-sabías que... siempre quise estar así a tu lado- besó mi coronilla y acarició mi cabello-. Tal vez estés pensando que estoy ebrio y digo cosas sin sentido ahora pero...- hizo una pausa-. Algún día estaba pensando decírtelo, no tenía fecha y creo que este es el momento de decirte lo que en realidad siento por ti.

En ese momento no sabía que decir así que me dediqué a escucharlo.

-nada más no te vayas a dormir- dijo y yo solté una risita-. Muy bien, no lo estás- volvió a acariciar mi cabello, asentí para que siguiera hablando-. Desde el momento en que me dijiste las cosas que te pasaban, o sea tus problemas en la escuela, con tus padres. Me surgió la necesidad de protegerte, de cuidarte del más mínimo detalle. Porque a una persona cómo tú no merecía eso, nadie se lo merece en realidad.

Ángel || Cake¡Lee esta historia GRATIS!