Que pasaria si...?

25 2 0
                                        

¿Qué pasaría si me voy? Dejar todas mis responsabilidades, abandonar esta mochila gigantesca que llevo y sacar un boleto a otro país. Ya no quiero seguir viviendo así. Siento que cada día que despierto es una condena eterna, elaborada en el mismísimo infierno.

Me levanto para atender a una persona que me insulta, me maldice, me dice y desea cosas inimaginables. Cada día es un insulto, una maldición diferente. Luego tengo que trabajar en algo que detesto para gente insoportable, cuyo único objetivo es mi constante incomodidad. Debo cocinar para personas que me ignoran y desprecian mi comida, pero me exigen que siga haciéndolo en un horario determinado.

Tengo que lavar la ropa de todos y, si no está seca antes del final del día, llegan más insultos, ironías y sarcasmo por la noche. Además, debo fregar y planchar esa misma ropa para que puedan usarla al día siguiente. Debo limpiar y ordenar cada cosa, porque si no lo hago, los sarcasmos y las respuestas desagradables son inevitables, y prefiero no escucharlos.

No puedo responder a ninguno de estos insultos, porque si lo hago, significa una noche en vela peleando contra alguien que se golpea la cabeza contra la pared mientras repite que es una mierda de persona. Y yo, que solo quiero descansar, trato de calmarlo para que no se lastime, mientras trago todas las palabras que me dijo, junto con mi orgullo.

"¿Por qué no pides ayuda?", me dirán. ¿A quién se la voy a pedir? ¿A mi mamá? Ella salió de mi vida hace muchísimos años, y prefiero que se mantenga así. Ella es esto y, para colmo, me golpeaba. ¿A quién más podría pedírsela? ¿A mis familiares? Ellos están acostumbrados al acoso, al abuso y a ser tratados así. Síndrome de Estocolmo es poco aquí.

Quiero irme, quiero correr y no volver más. Siento que me asfixio. Cada día, termino pensando cómo sería mi vida si viviera en otra familia, si fuera otra persona. Todos los días veo a mi vecina y, aunque sé que la envidia es muy insana, ¿qué más da una sensación tóxica en mi vida? La envidio desde lo más profundo de mis entrañas. Es una sensación de desesperación inquietante, un deseo loco por escapar de mi realidad.

Sueño con tener una vida normal. ¿Qué es normal? Tener una familia normal, estudiar una carrera, tener solo las preocupaciones propias de mi edad: salir con mis amigas, salir con mi novio, preocuparme por mi piel, pensar en formar una familia cuando termine mi carrera, soñar con un fondo de ahorro para una casa propia, casarme... no sé, cualquiera de las tantas cosas que sueñan los jóvenes normales.

Cuando hablo de esto, me consuelan diciéndome que soy exitosa, que soy jefa en mi trabajo, que los demás deben envidiarme. Pero juro que no veo el sentido de que me envidien, ya que un minuto de mi vida equivale a una tortura inimaginable. Hay otras personas más atrevidas que me dicen: "Pero por lo menos lo tenés, yo no lo tengo, sentite bendecida de tenerlo vivo y poder servirle". A esta gente es a la que más odio. Que vengan, con todo gusto les doy mi lugar. Que vengan y vivan así durante tantos años y que sepan que aún faltan diez veces más.

Yo solo quiero escapar. Matarme no es la mejor opción porque sí tengo sueños y la esperanza de que merezco una vida mejor. Aunque sea algo mínimo: que me ayuden, que no me griten e insulten tanto, creo que merezco un poco menos de sarcasmo y menos ironía en las respuestas que me dan cuando pido ayuda.

Bueno, me voy. Ya es hora de cocinar. Ya han empezado las preguntas retóricas sobre si alguien cocina en esta casa y ya escuché los gritos desde la habitación de al lado: "Tengo hambre, ¿qué te pensás? Tengo que comer cada cuatro horas. Que vos seas una atorrante a la que le guste comer pija no significa que todos seamos así". Pero, ¿qué puedo hacer? No puedo abandonar a mi padre, a mi hermano ni a mi novio.

Besos.

Mi DiarioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora