Capítulo. 7

731 60 8

-yo... yo soy Calum- reaccioné tartamudeando.

-¿qué haces en la casa de mi amigo?- preguntó bruscamente.

-él... uh...- fruncí el ceño y me callé.

-¿él qué?- preguntó burlón-. ¿Solo dirás eso? si no me dices que haces aquí te sacaré a patadas.

El chico me empujó haciendo que me pegará la espalda contra la pared.

Gemí de dolor para mis adentros.

Cerré fuerte los ojos, cuando los abrí él me miraba furioso.

Su mirada me proporciono varios recuerdos malos.

Salí de la casa encontrándome con Luke.

-hola, ¿Calum que haces fuera de la casa?- yo todavía seguía en shock así que lo abracé.

Luke me abrazó dándome seguridad.

-¿qué pasa?-me separó un poco de él haciendo que lo mirara a los ojos.

Tenia miedo, mucho miedo.

-un... eh... chico-parpadeé varias veces para que las lágrimas no salieran.

-¿quién, se metió alguien a la casa?-me miró alarmado, separándose de mí se metió a su casa, yo lo seguía detrás de él.

-¡Luke!-salió el chico, agarré el saco de Luke, nervioso-. ¿Quién es él y que hace en tu casa?-dijo el chico mirándome con furia.

-Zack, ¿qué haces aquí?-dijo Luke sorprendido.

-¿que no puedo visitarte?-rodó los ojos el chico cuyo nombre era Zack.

-sí claro-- guardó silencio un momento-. pasa a la sala, por favor.

El chico le hizo caso.

Luke se volteó a mirándome.

-vamos arriba-yo asentí. Él pasó su brazo por mis hombros.

Cuando estuvimos dentro de su habitación lo abracé escondiendo mi cara en su cuello.

Sollocé.

-Calum, tienes que decirme lo que pasa. ¿Zack te hizo algo? ¿Te dijo algo malo?-me preguntó.

Se sentó en su cama y me sentó en sus piernas. Todavía no lo soltaba.

-no me hizo nada. No sé-susurré apenas audible para él.

-¿cómo que no sabes?-preguntó confundido. Levanté mi cabeza y lo miré a los ojos-. Calum, no llores- suplicó y limpió mis mejillas con su dedo pulgar, haciéndome sonrojar.

-no... no pasa nada- dije un poco más entendible.

-nadie llora por nada Cal-hizo una mueca y me miró tiernamente.

-se va a desesperar tu amigo y se va a ir- suspiré viendo alguna cosa de la habitación.

-que se vaya, mejor dime ¿qué te pasa?-insistió.

-sólo... ve a atenderlo-volví a decir.

-eres difícil- gruñó, me levanté y él hizo lo mismo-. Cuando regrese quiero que me digas que es lo que te hizo llorar-dijo y me volvió a abrazar.

Cuando él salió de la habitación me acosté en la cama abrazando a una almohada.

Esos recuerdos siempre me atormentaban cada vez que alguien me miraba con furia.

Ángel || Cake¡Lee esta historia GRATIS!