Abuelos

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No pude pegar el ojo para nada. Todo el tiempo estuve pensando en Dany, de lo feliz que me siento por haber besado una vez mas su boca, pero no solo eso, que lo haya hecho él por su cuenta me da a entender muchas cosas, ademas, ese pequeño sentimiento que en cualquier momento estalla, esa idea de pertenecer a él es mas fuerte y no creo estar equivocada, se cuanto lo quiero, pero debo estar finalmente segura de si pasa lo mismo con el.

Ya que  me había pegado la trasnochada del siglo, al llegar al salón después de haber hecho como un robot la misma rutina de los cinco días de la semana, me siento en mi silla como un hombre, bien desparramada y coloco un cuaderno en mi cara para dormir un poco. No sin antes saludarlos a todos.

_¡HOLA_ subí mi mano en señal de saludo al salón, todos me ignoraron.

Acto seguido cierro mis ojos, y sin pasar al menos dos minutos de dulce sueño con extraterrestres, soy levantada de nuevo, escuchando la intensa voz de Charlott que habla con una sonrisa maleante muy parecida a esos aliens en plena guerra. Aun no lo se pero lo dejo a su imaginación. 

_que, ¿tan cansada te dejó que vienes aquí a dormir? Jajaja_ decía mientras reía mirándome fijamente y a la vez acariciaba su cabello.

_mira Charlott, sin ánimos de darte como a rata ¡dejame en paz! No estoy de humor para aguantar tus chistes negros._dije rodando los ojos, cerrándolos algo irritada y acomodándose mejor en la silla.

_pero si no son chistes querida, es la verdad, debes venir muy cansada de estar con Dan..._

_¡CALLATE!_ Grité molesta por no poder dormir, pero tampoco podía saber como rayos estaba enterada de mi cita con Daniel.

_que, ¿el amor afecto tu humor ahora?_ decía mirándome con una ceja alzada. Esa ceja negra marcada de inicio a fin que tanto esta de moda. Respire profundo y respondí

_no, para nada, con solo ver tu cara de puño me alcanza para reírme un año, así que si me disculpas, tengo mejores cosas que hacer que estar escuchando tu irritante voz dando mis oídos_

Ya se iba a lanzar sobre mi la muy pandillera pero llego la profesora salvándome de tal atrocidad, poniéndonos a todos en su lugar. Por ende llega Elisa cansada como ahora es de costumbre, y luego llega Joseph. Este si me sorprendió, normalmente Joseph y Triny la nerda del salón, son los que llegan de primero al mismo. Quizás fue algún percance en su casa, cosa que no dejare pasar por alto.

Durante la jornada de estudio hubieron algunas horas en las que el profesor nos contaba de su vida y anécdotas para hacernos recapacitar sobre las oportunidades de vida, o sobre el buen uso del tiempo. Charlott estaba dormida, Paco también. Bueno en realidad media clase estaba dormida, los únicos eran los de adelante, y yo tenia los ojos abiertos aunque realmente estaba soñando con Dany. A lo que llego es que no paso mucho este día, sonrisas lejanas con Dany quien se veía muy ocupado con su grupo de estudio en un salón de química, así que trate de no interrumpir su progreso con esa materia que tanto le agrada.

Joseph andaba de pegagoso con su tablita, y Elisa andaba algo perdida en su mundo lleno de libros. Todo como siempre, aunque me gustaría mandar a la porra a Charlott por aprovecharse del pobre de Joseph, me agradaría, pero a veces siento que lo que hago empeora mas las cosas. Terminando entonces la jornada, suena el timbre de regreso a casa.

_¡Dios mio que dia tan largo!_ exclamó Joseph mientras guardaba sus útiles al igual que Elisa y por ende yo.

_totalmente de acuerdo_ respondió Elisa peinando un poco su cabello y guardando sus gafas en una cartera.

_chicas, las acompaño a casa hoy_ Sonrió mientras salíamos del salón, y estábamos a punto de cruzar la puerta principal del instituto hacia la salida.

Por la fiesta de Neón ©Read this story for FREE!