Capitulo cinco - La carrera.

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Comenzó a conducir por las heladas calles, era de madrugada y ¡Jesús! Mi corazón latía a mil por hora prácticamente, nunca había echo esto, joder.

¿Cómo hizo para conocer tan rápido la ciudad en tan poco tiempo? Estábamos a las afueras de Nueva York.

Apreté mi agarre a la cintura de Luke.

—No te pasará nada —dijo él— quédate tranquila.

—¿Falta mucho?

—No, ya casi llegamos, preciosa —dijo él. Y agradecí que no me podía ver sonrojada. Asentí.

                                                                             —o—

Llegamos al lugar, lo observé unos instante, ¡joder! ¿dónde me había metido? Había chicas con ropa que apenas cubrían su trasero y tops que dejaban ver sus senos, desagradables. Los hombres y algunas mujeres fumando marihuana, el olor era nauseabundo.

—Ven, iremos a buscar a Chris —dijo Luke tendiéndome su mano. Dudé y la tomé. Él me llevó abriendo paso entre la gente.

—Joder, que olor asqueroso —dije mientras hacía viento en mi cara para no sentir el olor.

—Luke rió y un chico moreno un poco menos musculoso que él se nos acercó— Alice, él es Chris —el chico moreno me tendió su mano y me dedicó una sonrisa, la estreché y sonreí.

—Ya es hora —dijo Chris mirando a Luke.

—Luke asintió y me dedicó una sonrisa— quedate cerca de Chris, Chris pegate a ella, no la dejes, ¿bien?

—Suerte Luke —le dediqué una sonrisa y él se giró y besó mi mejilla. — Suerte.

—No la necesito —se encoje de hombros sonriendo.

—golpeé con mi puño su brazo— ¡joder! No te comportes así. —una estruendosa carcajada se escuchó a nuestras espaldas.

—Joder tío, te tiene cortito —dijo Chris riendo.

—Cállate —masculló Luke y se giró sobre sus talones para ir al auto donde correrían.

—Preciosa, ven.

—Alice —dije frunciendo el seño— dime Alice.

—alzó sus manos en defensa— bien, bien tranquila —y se echó a reír de nuevo. — Ven por aquí —me tomó del brazo y me llevó adelante para ver a Luke.

Luke estaba en el auto color amarillo, al instante que lo encendió hizo rugir el motor. Travis estaba en el del costado, era un auto color negro, él hizo rugir el motor mucho más que Luke y todas las mujeres del lugar comenzaron a gritar su nombre.

—Travis es realmente bueno —dijo Chris después de un silencio incómodo.

—Lo sé —dije yo y crucé mis brazos en mi pecho. Me miró confundido. —Es mi mejor amigo.

—Nunca te he visto por aquí.

—No me gusta éste lugar, por eso no acompañé a Trav.

—No es tan malo —mira alrededor— bueno, si es malo. —Solté una risa y asentí.

Una chica rubia, de unos 20 años, con un short que llegaba debajo de su trasero con suerte y una musculosa con un nudo dejando ver su panza, sostenía una bandera, la cual luego de un conteo, bajó la bandera, dando por iniciada la carrera.

Luke avanzó a toda velocidad dejando atrás a Travis, luego Travis dejó atrás a Luke y los perdimos de vista.

—¿Luke es bueno? —levanté un poco la voz porque había mucho bullicio.

A punto de caer¡Lee esta historia GRATIS!