Capítulo 5: Una flecha al Corazón (Parte 3)

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—¡Listo, llegamos!— anuncio Kagami-kun cuando llegamos a la puerta y luego toco.

— ¡Voy— grito Kurosaki-san desde adentro—Vaya, vaya, pero si eres tú, Kagami-kun, ¿Donde te habías metido?—pregunto Kurosaki-san sonriendo como de costumbre.   

—Cállate, no es de tu incumbencia Shir-Kurosaki...— Kurosaki-san lo miro amenazadoramente—...-san...

—¡Así esta mejor!— volvió a sonreír—Ah, Kohina-chan, tiempo sin verte ¿Como has estado?— me pregunto. 

— ¿Eh?...bien...gracias— conteste haciendo una pequeña reverencia. 

—Misaki-chan, ven por favor, tienes visita— grito Kurosaki-san 

—¡Voy! ¿Quien llego?— pregunto Murasame-san viniendo hacia nosotros. 

—Kagami-kun y Kohina-chan.— Kurosaki-san nos señalo con el abanico que llevaba en la mano. 

—¡¿KOHINA?! ¡Hola! ¡Tiempo sin verte! ¿Como has estado? ¿Te ha hecho algo el imbécil de este lado?— me bombardeo con preguntas 

—Nada en particular...—murmure

—Ya veo...bien, pasa, estas en tu casa— me invito a pasar adentro

—S-Si... 

— ¡Oye! ¡Murasame! Ella se va a quedar con nosotros estas vacaciones.— le dijo Kurosaki-san a Murasame-san 

—¿En serio?— A Murasame-san parecía que se le hubiesen formado estrellas en sus ojos. 

—S-Si...espero no causar molestias.  

—¡Por supuesto que no causaras molestias! Ven conmigo, te enseñare tu cuarto. 

Murasame-san me enseño el cuarto en el que podía dormir, luego bajamos a cenar y después nos sentamos afuera del templo, los cuatro e hicimos cosas diferentes; mientras Kurosaki-san y Murasame-san bebían sake, Kagami-kun y yo estábamos contemplando el cielo nocturno de verano, en eso, me pregunte porqué cuando Kyouta me tomo de la mano y me sonrió sentí que mi corazón latía fuerte y de tanto recordarlo me puse roja como un tomate. Kyouta volteo a mirarme y de la nada, puso su mano en mi frente y me pregunto si me sentía mal o tenia fiebre.

Me quede quieta, estaba muy cerca de mi cara y mi corazón latía rápidamente; seguía acercándose hasta que de repente se puso rojo y se alejo de mi volteando a ver al lado contrario, después nos fuimos a dormir para empezar el nuevo dia. Al otro dia, Kurosaki-san y Murasame-san nos despertaron a ambos para que alistáramos las maletas, nosotros le preguntamos que para que y Murasame-san nos dijo que todos iríamos de viaje a Shizuoka; alistamos las maletas y las metimos al carro. 

En el camino a Shizuoka cada uno estaba haciendo algo diferente, Kagami-kun estaba con la ventana abajo observando el paisaje emocionado, Kurosaki-san estaba manejando mientras soportaba el no tan lindo canto de Murasame-san y yo estaba comiendo como siempre y sin la mas mínima expresión en mi cara. Cuando llegamos, fuimos a conseguir hospedaje, luego salimos hacia el bosque para aventurarnos y después paramos para comer, encontramos muchas cosas diferentes, Kagami-kun  encontró un lugar perfecto para que pudiéramos comer, Murasame-san tendió una manta y todos nos sentamos ahí. Ella comenzó a colocar la comida, mientras que yo perseguía a un gato pero al final no logre atraparlo, en eso, de repente Kagami-kun se paro después se devolvió con algo en la mano y se sentó a mi lado, se me acerco, coloco su mano en mi cabeza y dijo:

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