Ashton iba caminando hacia el parque como todas las mañanas. Le gustaba ir a ese parque, el que se encontraba a dos cuadras de su casa, porque no iba mucha gente y podía obtener paz. Pero algo, mejor dicho alguien, le llamo la atención. Ese alguien era un chico. Parecía un año menor que él. Pero eso no le importo para seguir observando a aquel chico, era la primera vez que lo veía. Memorizo cada detalle de su rostro y cuerpo. Era de tez blanca, pero no tanto para ser pálido, tenía unos ojos marrones, un cabello moreno, parecía asiático y tenía cuerpo de contextura normal. Sin darse cuenta, ya estaba al frente de él. Así es que decidió hablarle.

-Hey tú!
-Hola -respondió tímidamente el chico que parecía asiático.
-Soy Ashton, Ashton Irwin. Vengo todos los días a este parque así es que supongo que tú eres nuevo por acá.
-Soy Calum, Calum Hood y si soy nuevo. Vivo en otra ciudad pero desde este año viviré con mi hermana mayor que vive por aquí. -dijo y luego soltó una pequeña risa, lo suficiente para que el la oyera. 
-Es genial que vivas con tu hermana, creo. Quieres dar un paseo?
-No tanto, si supieras como se pone cuando le baja o se molesta. Es insoportable pero así la quiero.
Claro, me encantaría Ashton.

Los dos chicos se la pasaban de maravilla, tenían gustos similares en la mayoría de cosas y se divertían mucho juntos. Eran la pareja perfecta, se complementaban a la perfección. Era increíble como recién se conocían pero parecía que se conocían de toda la vida. Pasaron varias cosas juntos en estos últimos días.

Pasaban las semanas y ellos se hacían cada vez más unidos. Tenían una gran amistad que nadie ni nada podía romperla. Calum ya conocía a la familia de Ashton y se llevaban muy bien, a decir verdad. E igualmente viceversa. Cuando paseaban juntos, hubo una vez en la que una niñita de siete años les dijo que eran lindos juntos. A Calum lo tomo desprevenido esa frase al igual que a Ashton, ambos se sonrojaron y le dijeron que no eran pareja. Pero, se pudo notar en ambos rostros un signo de tristeza y decepción.

Siguieron pasando los días hasta que llego el séptimo mes de conocerse. Calum le dijo a Ashton que necesitaban hablar, que fuera al parque a las 5:00 pm. Este aceptó saltando en un pie. Era un hermoso sábado, perfecto para declararse. Iba arriesgarse a que su amigo que parecía asiático pero no lo era (al moreno no le gustaba que le dijeran así) no sintiera lo mismo. Pero si le correspondía, iba a valer la pena su declaración. El chico más joven llegó puntual, así es que decidió sentarse en una banca hasta que llegará su gran amigo.

Él no lo veía como un gran amigo, él lo quería como algo más. En este poco tiempo, había empezado a sentir cosas que antes ninguna chica lo había hecho sentir, esas dichosas mariposas de la cual todas las chicas hablaban. Quería gritarlo a los cuatro vientos, que Ashton Irwin había logrado robarse su corazón y que lo había flechado, que lo logro enamorar. Pero tenía miedo que él no sintiera lo mismo, que lo rechazará y se arruine su amistad por su confesión, que lo discriminará por ser gay y nunca más le dirigiera la palabra.

De pronto, alguien le estaba tocando la espalda varias veces, lo cual lo hizo salir de sus pensamientos.

Volteó rápidamente pero no había nadie, así es que volvió a poner su mirada al frente y trato de volver a retomar sus pensamientos.

Pero no pudo.

¿El motivo? Tenía nombre y apellido: Ashton Fletcher Irwin.

-Cal, aquí estabas. Te estuve buscando en todo el parque y no te encontraba. -apenas termino de hablar, abrazo al chico tan fuerte que por poco le quitaba la respiración pero fue intencional, él quería demostrarle con su abrazo que no quería perderlo por nada, que le alegraba tenerlo ahí mismo y que no lo había abandonado - Pero me alegra volver a verte, dime que ocurre.

Calum se quedó sin palabras. No lo había abrazado así desde su cumpleaños luego que sopló las velas. Sin razón alguna empezó a sonreír y se quedó observando a Ashton. Su sonrisa era lo que más le gustaba observar. Verlo sonreír era como ver feliz al mundo. Su sonrisa era lo más valioso que tenía, siempre le gustaba verla presente en sus conversaciones y ver sus hermosos ojos con ese brillo especial.

take my hand ; cashton [one shot]¡Lee esta historia GRATIS!