No podía salir de la escuela, cómo sí nada, sí quería graduarme con buenas notas.Le pedí a Jesse que siguiera mis instrucciones sobre el encuentro, tampoco el quería tener problemas en su trabajo por darme información restringida. 

Las horas se me hacían cada vez más pesadas, el sueño me quería vencer, pero no sé lo iba a permitir.Estaba demasiado cansada por mi insomnio, no me dejaba dormir.En el almuerzo, me acerqué dónde nos sentábamos siempre, ellas estaban ahí. 

-¿Ya te decidiste a decir la verdad?- preguntó juzgándome con la mirada Vanessa.

Respiré profundo, y la mire directamente a los ojos. 

-Sí- tragué saliva, y continúe cuándo me di cuenta que todas me miraban solamente a mí- Bianca, está muy enferma, sé esta volviendo loca…. Y la internaron, no quería que lo supieran, porque pensarían mal de ella, pero, no puedo seguir con esto, menos hoy- 

Abrieron sus ojos cómo platos, y Vanessa me tomó la mano, en símbolo de compasión.Después de confesar, seguí comiendo mi comida, sólo les dije una parte de la verdad, lo que debían saber para no seguir ocultándome.No pensaba contarles nada sobre Ian, el pasado, o de qué pienso qué mi hermana me quiere muerta. 

Ya era mi horario de salida, y por suerte en 5 minutos llegaría a la plaza central dónde sería mi encuentro con Jesse.Pero cómo siempre, sé mete Ian Cameron en el medio.

-Sé ve que no entiendes las indirectas- solté cuando se cruzó en mi camino. 

Se encogió de hombros. 

-Vine a despedirme, está vez no me iba a ir sin decir adiós- 

-Espera… ¿qué?-.Me quedé paralizada. 

-Voy a ir a California a buscar las respuestas, serán 2 días nada más, pero viajo está noche- 

Me miró, esperando qué dijera algo interesante. 

-Por favor, no me digas qué pensaste qué te besaría- me quejé. 

-No tenías que hacerlo-Instantáneamente pegó sus labios contra los míos, lo separé de mí decepcionada. 

-¿Qué piensas qué va a pasar entre nosotros? somos amigos, nada más- 

Asintió.Y yo me subí a mi coche, rumbo a la plaza central.Estacioné lo más rápido qué pude casi arriba de la calle, sólo serían unos minutos, y no había lugares disponibles. 

Logré ver a Jesse, y lo saludé con mi mano desde dónde estaba.Corrí hacía él. 

-Perdón… p-por llegar tarde- dije entre cortado mientras tomaba aire. 

-Respira, no quiero que crean que te maté- bromeó.Cambié la cara, ante su mal chiste. 

No dije nada.

-Eso no sonó tan bien, eh… hablemos de lo qué me dijiste-.Perfecto, le había pedido, sí podría buscar información sobre Bianca ahí, sí había algo peculiar en sus registros, o sí me conseguía los análisis escritos que hacía en sus visitas a la doctora Filph, firmaciones, cualquier cosa.El quería ser investigador privado, así que me iba a ayudar, los dos ganábamos algo… Jesse el inicio de su prestigiosa carrera, y yo arruinar los planes de mi malévola gemela.Algo así cómo las telenovelas de muertes, casos policiales, etc. 

Sacó de su mochila, el material, era imposible describir mi expresión en ese momento.Estaba emocionada, aterrada, con miedo y nerviosa.Había dvd de grabaciones, cuadernos, fotografías, y registros de visitas. Por supuesto qué lo último era lo más importante, así podría averiguar quién es el psicópata que me llevó directo al hospital.Las fotos eran de está mañana, estaba hablando con una persona, pero la persona estaba de espaldas, podría arriesgar qué era él mismo qué aparecía en el vídeo que me enviaron por correo. 

La recta final¡Lee esta historia GRATIS!