~~Capitulo 4 ~~

Alex

Jale a Jess del brazo y cuando llegamos a un lugar apartado del chico castaño, se soltó de mi agarre.

-¿Quién es él?- inmediatamente preguntó y ladeó la cabeza.

-Solo me ayudó. Es que resbalé con algo y caí.- hablé rápidamente.

-¡Jajaja! Tu siempre te estas tropezando con todo.- Jessica comenzó a reír y la golpe en el hombro.- solo es broma, Alex.

-Bien.

-¿Como se llama el chico?- es cierto, ni siquiera se cual es su nombre.

-Yo... no lo se.- Jess abrió los ojos.

-¿Es enserio?,¡¿no sabes como se llama?!- dijo alterada.

-No, no lo se Jess. Asi que cállate.

-Bien, pero quiero que vallas con él y se lo preguntes. Es una orden.

-Si capitán, pero tu tienes que irte. Ahora.- la tomé de los hombres y la volteé en dirección a Zack, quien se encontraba detrás de ella. Ella sonrío e inmediatamente corrió a el.

Caminé de regreso a donde se suponía que estaba el chico, pero no había nadie. Al parecer se había ido.

-Que extraño.- susurré mirando a todas partes. Que chico tan raro, se había ido sin siquiera despedirse.

Pensaba regresar con Jess pero cuando vi que se abrazaron me incomode y pensé que si iba con ellos, sería mal tercio. Así que retrocedí, di medía vuelta y caminé de regreso a mi casa.

Cuando llegue, directamente me fui a la puerta trasera que daba a la cocina, ya que no quería molestar a mi mamá. Siempre estaba abierta así que no tenia nada de que preocuparme.

Entre y me lleve una gran sorpresa, mi papá estaba sentado en el comedor tomando una taza de té.

-¡Hola!- el volteó y me sonrío, camine hasta él y le di un fuerte abrazo.

Lo había extrañado demasiado, las tardes no eran lo mismo sin papá.

-Hola pequeña.- dijo y beso mi frente. Como había extrañado que me dijera así. Les confesaré que mido menos de 1.65, demasiado pequeña.

-¿Como te fue? - suspiró, me soltó y se volvió a sentar.

-Bien, muy bien. Todo salio bien.- dijo algo... ¿nervioso? ¿Por que mi papá estaría nervioso?

-¿Seguro?- lo mire con los ojos entrecerrados. Algo tenia y no quería decirme.

-Todo esta bien, pequeña. No te preocupes.- no me había dado cuenta que mamá no estaba por aquí. Que extraño...

-Bien. Creo que iré a dormir.

-Claro, ve a descansar.- bese su mejilla y me encamine a las escaleras.

-Oye, todo esta bien. Enserio.- susurró papá y le sonreí. Tal vez era imaginación mía y simplemente estaba cansado. Subí las escaleras y entre a mi habitación.

-Al fin. Mi cama tan linda.- me arroje a la cama y abrace mi estrella. Tenia tanto sueño pero recordé que tenia que lavarme los dientes y ponerme mi pijama.

Me pare con pesadez y entré al baño. Cepille mis dientes y me hice una trenza.

Puse mi ropa en el sesto de ropa sucia y me puse mi pijama, un pants azul y blusa de igual color.

Me acosté y me tape completamente con las cobijas. Me gustaba estar asi porque de alguna manera me sentía "protegida". Al final me quede dormida.

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