Capítulo 12: Hospitales

Era ella, estaba segura, Grazzia en la televisión.

Recordar el momento cuando la vieron nuevamente, es increíble y doloroso, le acababa de contar a Paul la verdad acerca de Thiago y Grazzia, está de más decir que Thiago estaba en un rincón cabizbajo y Paul sin hablar solo con cara de sorpresa; su Tío Joaquim tenia lágrimas en los ojos, menos mal su tía Lucia estaba descansando en paz y no era parte de esta decepción, está de más decir que la señora Julia ardía de rabia y pena, habían dañado a su hijo, y Paul entre todas las personas que conocía, no merecía sufrir, ella a veces creía que tampoco lo merecia, pero haber traicionado a su mejor amigo quizás sea su único pecado, ser egoísta en eso.

Tenía el cabello rubio y era ella sin lugar a dudas, Ximena solo abrió los ojos desmesuradamente y dijo su nombre “Grazzia” en voz baja, Paul alzo la mirada se levantó apresuradamente, todos lo miraban de manera atenta, camino directo al televisor mientras ella, sonreía en la pantalla y de un manotazo, el televisor cayo de su soporte.

Su madre corrió a abrazarlo, mientras July corría hacia su papa Joaquim, se escuchó el grito de Paul y el comenzó a llorar en brazos de su madre, Laura también lloraba, mientras que Orlando estaba junto a July y su hermana.

James hablaba con la seguridad del hospital pidiendo disculpas y pagando los daños para que ese problema quedase ahí.

 Salió el medico que atendía a las niñas, habían conseguido un donador para Emiliana, y Luciana había despertado y quería ver a su papa; Paul corrió a ver a su hija, y Laura lloraba agradecida; junto a Thiago entraron a ver a su hija, que estaba con unos monitores que veían como estaba su corazón, estaba pálida y tan quieta, empezó a llorar en brazos de su marido, ella amaba a esa niña, más que la mujer que la trajo al mundo, sintió que algo mojaba su cabello y eran las lágrimas de su esposo, quien a pesar de todo amaba a la niña con todo su ser, sea como sea las circunstancias de su creación, ella vino a darles sentido a la vida, a darles alegría, a llenar todos los espacios vacíos en sus corazones, y verla tan indefensa o pensar que podrían perderla era el dolor más grande que podían sentir.

El doctor entro en la habitación y les pidió salir. En el cuarto de al lado veían a un Paul sonriente abrazando a su hija menor quien lo abrazaba fuertemente y el acariciaba la larga cabellera de la niña.

En la sala de espera se encontraban todos, Laura y Thiago se sentaron un par de bancas alejadas de la familia, James y Ximena se retiraban llevándose a los niños para que puedan descansar, junto a tío Joaquim y Julia.

Momentos después salió el doctor quien les dijo que solo debían esperar a que Emiliana despierte, y que Luciana debía pasar la noche en observación. Paul quien también había escuchado las indicaciones y ya sin testigos se acercó a ellos.

- ¿Por qué no me lo dijiste Laura?- fue lo primero que se escuchó rompiendo el silencio

- No sabía que hacer- respondió aun cabizbaja- fue una sorpresa, no sabía lo que había pasado, o mejor dicho, lo que estaba pasando- lo miro directo a los ojos- cuando recibí tu llamada, pidiéndome que por favor convenza a Grazzia de regresar y que averigüe si algo malo pasaba, fue cuando me dieron los resultados de mis exámenes y estaba confirmado que no podía tener hijos, estaba tan triste y sorprendida que mi esposo no llegara, como en todas las citas anteriores, y en casa, encontré a Grazzia con aquel ataque de nervios y me dijo que estaba embarazada- comenzó a llorar- lo que yo jamás le podría ofrecer a mi esposo…

- No digas más- dijo Paul- no te atormentes, ya paso

- Debes saberlo todo- dijo ella- perdonarme, por no decirte las cosas- continuo entre lágrimas- y escuchar quien es Grazzia realmente- él puso cara extrañada

- No puede ser peor de lo que estoy viendo, o bueno escuchando

- Ella no quería tener al bebe, me dijo que yo lo cuide, que le ayude a no destruir su vida, que ella te quería y que fue un error lo que paso con Thiago, que fue cosa del momento, pero la verdad no sé qué pensar Paul, le dije que yo los dejaba que se vayan juntos, si era lo que ellos querían, si en verdad se amaban, que tengan a su hijo juntos, pero ella no quiso, estaba decidida a abortarlo

- Y ¿el que dijo?

- El quería al bebe, trato de convencerla, pero era difícil

- ¿Por qué?

- Ella no lo quería ver, lo gritaba, lo insultaba, estaba encerrada en el dormitorio, no comía, creí que enserio haría una locura, y sabes, me pareció cruel, ella no queriendo al bebe, mientras que yo quería uno, mientras eso era lo que más quería: tener un hijo de mi esposo al que yo amaba, aunque en ese momento odiaba, y fue ese argumento que uso para que aceptara quedarme con él bebe… las adopciones son difíciles, tardan demasiado, y ese bebe- empezó a llorar- era para mí, por eso cuando regresamos, te pedí casi rogué, que ella regresara, y en casa nuevamente ella nos torturo, pero no dejaba que Thiago se le acerque, él quería estar pero ella no lo dejo, él tuvo que aguantar porque eran las condiciones de ella…. Y no era justo pero una parte de mi tenía miedo que ella se arrepienta, esperaba que lo hiciera, nació la bebe y no le prestó atención, Thiago y yo, nos desvivimos por la nena, pasaron dos meses y algo más y ella regreso, jamás llamo.

- Me dices que ella dejo a la niña como si fuera un animalito, ¿sin importarle nada?

- No se preocupó de verla, cuando le dieron el alta ella nos pidió que la lleváramos a casa porque odiaba los hospitales, y Emiliana se quedó un par de días más, y no se ocupó de ella, Thiago estaba emocionado, era su hija la miraba con adoración, pero aun así Grazzia no la quería, partió sin decir nada, sin mirar atrás y nunca nos llamó, ninguna vez, ni en cumpleaños, ni festividades, nunca… por eso yo tampoco llamaba, me sentía mal contigo y no quería que me quiten a la niña, por eso cuando me contaste que tendrían otro hijo, me alegre pues así ella no querría a esta niña, no le puso nombre, ni lo pregunto.

- No puede ser cierto- dijo tranquilamente Paul- ella, mi Grazzia, no era así, nunca fue así…

- Nosotros no la conocíamos realmente- sentencio- no es por justificarla, ni a ella ni a el, ambos tuvieron culpa, pero, mi matrimonio venia mal es cierto, pero vi como mi esposo era deslumbrado y no hice nada, cuando ella se portó así con el me dolió, se lo merecía también, pero creo que se enamoró o deslumbro, Grazzia es bella, hermosa, y ahora estoy casi segura que es la de la televisión.

- Yo también lo creo

- Debes olvidarla, Paul, he visto como maltrato a Thiago, a ti, los he visto llorar a ambos por ella, quizás haberle dado una segunda oportunidad ha sido una mala idea para ti, pero cuando vi a Emiliana tan pequeña y frágil, me enamore de ella, necesitaba una mama y yo la necesitaba a ella, nunca hablamos de Grazzia, hacemos como si no hubiera existido, ella se portó mal conmigo…

- Eran como hermanas- corto el- se criaron juntas, tu siempre la apoyaste, no merecías eso, ella debió respetarte, por más que te hubieras casado con un hombre guapísimo o un gordo calvo… jamás hiciste nada malo… yo tampoco

- Paul- respondió suavemente

- Yo la amaba, desde que la vi y éramos niños, todas las veces que me necesito, estuve ahí, hice tantas cosas por ella- levanto la vista y los ojos de Paul estaban enrojecidos- la amaba Laura, AMABA… tú no sabes como la extrañe ese año que estuvo en Brasil contigo, era muy feliz cuando regreso, por eso estaba tan feliz ella, creí que seriamos felices, y cuando Lucianita iba a venir, estaba feliz, yo creí que éramos felices… cuando llegue a ver a tu tía y no estaba, sin rastros, Laura creí que la habían secuestrado, MATADO, creí que estaba muerta, no pensé… jamás creí… que me hubiera abandonado, NOS abandonó, las niñas son pequeñas…

- Debes olvidarla…- dijo tocando su hombro

- Debo ir hasta España y preguntarle personalmente ¿Qué le hice de malo para que me pague asi?

Así fue que decidió Paul ir hasta España a buscarla.

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Laura a los 30 en multimedia

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