Capítulo Veintidós: Soy único, ¿no te habías dado cuenta?

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Sin mediar palabra, me abrazó y sentí el contacto de su piel en mi cara, odiaría ese sudor si no fuera suyo pero no sabía qué tenía que me hacía apretarle con más fuerza, entramos abrazados en su casa mientras me acariciaba el pelo.

-No quiero que pienses que soy una llorona, porque no lo soy, soy fuerte, lo prometo. Pero últimamente me pasan cosas con las que no puedo luchar más sola.

-Eh, para eso estoy yo aquí, ¿no? Si te caes, te cogeré en brazos y si caemos los dos, me pasaré toda la vida a tu lado, te lo prometo. Y sé de sobras que eres fuerte, lo sé, lo veo en tus ojos.

-¿Qué estabas haciendo? No me digas que eres de esos que se ponen vídeos en youtube para hacer gimnasia... -Yo era una de esos....

-Jaja, estúpida, ¿quieres conocer a mi otra preciosidad?

-¿Perdona?

Me arrastró a un cuarto, el que sería la habitación de mi madre en mi casa, y me hizo entrar tapándome los ojos.

-Ella sí sabe todos mis problemas, todas mis ilusiones, todas mis decepciones... Es como tú, pero a la que le hago cosas que jamás te haría a ti.

-Dios mío, dime que es una iguana o algo por dios....

Allí estaba colgada de un gancho, enorme, nunca imaginé una cosa así, y ¿a esto le tenía tanto cariño? Definitivamente Álex no era normal.

-¿Un saco?

-Eh no la insultes, es preciosa, la llamo Almohada, aunque eso no deberías contárselo a nadie o tendría que matarte... Supongo que después de lo que te he dicho de ella sabrás por qué la llamo así.

-Me hago una ligera idea, me siento estúpida, le he tenido celos a tu saco de boxear...

-¿Quieres probar a descargarte con ella? Te quedarás como nueva y, de paso, te enseñaré unos golpes básicos... Si me lo permites claro. Te traigo mis guantes viejos que me van pequeños. Además no te harás daño, tengo el suelo acolchado por si te caes -Esto último lo iba diciendo mientras iba a otro cuarto y volvía. 

Tras una exhaustiva preparación y decirme que todo está en la mente y en cómo sepamos canalizar nuestros pensamientos empezó la lección, aunque por ser la primera decidió que sería uno contra uno, para enseñarme los golpes básicos y bla bla... Estaba deseando empezar. Me explicó la posición de defensa y en cuando se descuido le hice una llave, le tiré al suelo y le inmovilicé.

-Oh, ¿no te lo había dicho? 6 años de full contact guapo, cinturón marrón.

-¿Ah sí? -Acto seguido una maniobra suya me tenía completamente inmóvil en el suelo a mí debajo de él- Siete años de Kick Boxing preciosa, cinturón negro. Vaya vaya con mi pequeña guerrera, sabía que ese derechazo tenía su historia...-Empezó a soltar su agarre, acariciando mi pelo, le besé con furia y me levanté. 

-Vamos, pelea como un hombre, machito.

-Jaja no podría, mira que si te dejo la cara peor de lo que...-Mi gran derecha interrumpió su discurso, en toda la cara, me asusté un poco al verle sangrar de nuevo por su corte- Joder Naia, estaba ya casi curado.

-Ay perdona, no sé qué me ha pas....

-Toma lista- Su guante impactó en mi estómago, aunque no con demasiada fuerza, seguro que lo hacía aposta para no hacerme daño.

-Serás capullo...- Me subí encima de él haciéndonos caer al suelo, le di un par de golpes a los que se protegió con sus brazos... Me abrazó en una posiciñon completamente ilegal, sujetó mi cabeza y comenzamos a besarnos con furia, con ganas, con lujuria confieso...

-Buf, no sabes lo que me gusta descubrir cada día cosas de ti Naia, me encantas, estoy completamente loco por ti -Los besos no cesaban, cada vez con mucha más temperatura y por lo tanto menos ropa... Empapados de sudor por la pelea, y por nuestro forcejeo, consiguió darme la vuelta y ponerme contra el suelo, mientras tocaba con sus manos todos los huecos de mi piel. Al principio reconozco que me negaba a hacerlo allí mismo, había demasiada luz para mi gusto, pero reconoceré que ver su cuerpo completamente sudad encima de mí, con sus músculos marcados y ese cuerpo de infarto... Sólo sentía deseos de sentirle nuevamente. 

Le mordí con fuerza, y arañé su espalda, le dejaría marca, esa era la marca que quería dejarle precisamente, mordí su boca con desesperación cuando por fin se adentró en mí tras ponerse un preservativo que cogió de su pantalón, cuando llevábamos un rato conseguí que se pusiera debajo, algo que parecía no entusiasmarle por no poder llevar el control, me liberé a mí misma, haciéndole el amor de una forma salvaje a la persona que amaba, cada jadeo que emitíamos al unísono era solo una declaración universal de amor recíproco. Cuando comprobaba que estaba a punto de acabar frenaba y volvía a comenzar un juego de besos y caricias hasta volver a retomar el ritmo frenético del juego.

Le gustó, sé que le gustó. Le gustó que el poder fuera completamente mío, no paró de besarme durante los siguientes 5 minutos, hasta que decidió darse una ducha, me vestí con su camisa que estaba destinada para ser mía siempre en su casa. Puse la televisión y le esperé. Salió y le expliqué más tranquila qué había pasado.

-Bueno, una semana de amor que te espera, ¿qué más quieres? Cariño, tu madre te conoce y lo entenderá. No te tienes que preocupar. Si quieres cada día haremos una cosa diferente.

Pasamos horas hablando de todo, merendamos algo, vimos un capítulo de the walking dead, me encantaba Daryl, no sé qué demonios tiene que le haría de todo, palabras textuales que le dije y no le gustaron mucho.

-Pufff a ese lo puliría en una pelea, y lo sabes...

-Oye, ¿Por qué no vas al gimnasio como la gente normal? Eres el primer chico que conozco que tiene un semi gimnasio en casa.

-¿Acaso me vas a comparar con los demás tíos del mundo? Soy único, ¿no te habías dado cuenta?

Mis querid@s lectores, ¿alguien quiere una dedicatoria? No sé si los capítulos de este tipo os gustarán a todos, creo que no llego a decir nada del otro mundo, aunque sí se sugiere todo de una forma digámosle sensual... jaja

¿Habéis empezado ya clases? ¿Cómo os va? Yo empiezo mañana, AGGGGG jaja.

¿Cuál es el lugar al que querriáis viajar en el mundo?

¿Cómo llegasteis a Wattpad? ¿Y a mi historia?

Bueno mis pequeñ@s guerrer@s aquí os dejo las primeras preguntas. BESOS SIEMPRE 

Aprenderás a volar¡Lee esta historia GRATIS!