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Pen Your Pride

Capitulo 1

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Para empezar, quisiera decir que la gente de mi querida ciudad, solía ser bastante tranquila y muy movida al mismo tiempo, no sabría como decirlo pero es una mezcla de las dos cosas.
Mis padres, mi hermana y yo viviamos en una casa muy cercana del famoso puente rojo de San Francisco, y cada dia se veian los coches desesperados por llevar a sus amos a sus respectivos trabajos.
Era bastante agradable vivir ahi.

Era un 21 de Diciembre de 1990 y en San Francisco hacia uno de los peores inviernos que jamás haya vivido.
Los telediarios estaban hasta arriba de nevadas en todo el país. La verdad es que me tenían bastante harto, pero se soportaba.
Los colegios llegaron a cerrar por culpa de la nieve, por esa causa salí de vacaciones un mes antes de navidad.

Esas vacaciones fueron muy especiales para mi, ya que fuera de las casas cuando no estaba nevando, los niños de mi edad jugaban a lanzarse bolas de nieve cargados de inocencia -quiero decir, sin maldad-. Yo también me unía a esas pequeñas guerras en las que teníamos como trincheras a pequeños muros hechos de nieve. Llegué a formar parte de el "pelotón de ataque" formado por un vecino mio llamado Eric. Él era como el líder máximo de nuestra patrulla lanza bolas, que se encargaba de derrotar al "pelotón de artillería nevada" formado por otros vecinos de mi edad que ni conocía, pero sin embargo me caían bien. Una vez lanze una bola con tanta puntería, que le dí a un niño de el "pelotón de artillería nevada" que quedó con la cara mojada y pilló un resfriado de muerte. Hoy en día me lo sigue recordando.

Bueno, la cuestión es que ese día mi madre me dijo que yo iba a ser hermano. Fue la mejor noticia que me hubieran dado en ese tiempo. Me alegró más esa noticia que la de la clausura temporal del colegio. Pero me lo tenía merecido ya que me habia pasado siete años solo, sin la compañia de alguien muy cercano con la que pudiera jugar. 

Pasarón nueve meses largos y emocionates para mi, pero dolorosos y agobiantes para mi madre. Yo queria que fuera una niña, pero a mi padre no le gustaba esa idea. El creía que una niña seria demasiado peligroso, ya que conllevaría mas responsabilidad y trabajo. Tampoco se veia jugando a fútbol con una niña que prefiere una muñeca de plástico que una pelota.
A mi madre le daba igual lo que fuera, decía que con tal de que saliera sana la criatura...
Sin embargo yo, prefería una niña. No se porque, pero lo prefería.

Al fin nació mi hermanita, y mis padres tomaron la desicion de ponerle como nombre Mary Loise.
A todos les gustaba ese nombre.
La primera vez que la vi, fue en el hospital, al lado de mi madre siendo amamantada. Es una imagen que la tendré muy prestente para el resto de mi vida.
Esa escena me conmovió. Ver a mi hermanita por primera vez me conmovió.
Recuerdo que tenia las mejillas infladas y rojizas, sus manitas sujetaban el pecho de mi madre y su boca succionando la leche materna.
Recuerdo que le habían puesto un gorrito de lana blanca en la cabeza, hecho por mi abuela. Sus ojitos diminutos se movían detrás de los parpados, como si estuviera soñando, lo que aún no ha vivido.
Es un recuerdo muy bonito que aun tengo bastante presente.

Pasaron dos años y medio, y Mary Loise ya era una niña que sabía caminar. Estaba todo el día corriendo de un lado a otro.
Mi madre se pasaba todo el día detrás de ella, persiguiéndola para darle de comer y cambiarle el pañal. Era una niña traviesa. Un día llegó a romperme los deberes. ¿y yo como le decía a la profesora Jane que mi hermana me los había roto? Siempre fui un vago en la escuela, y no creo que se llegue a creer esa excusa, por esa razón la profesora Jane me puso un negativo. Pero ya estaba acostumbrado a eso.
Sin embargo mi hermana era buena conmigo, y yo bueno con ella. Nos pasábamos todo el día jugando, a pesar de que solo tenia dos años de edad.

Cuando se fue haciendo mayor, mi madre decidió llevarla al colegio. Asombrosamente se acostumbró rápido. A diferencia de mi que seguía sin acostumbrarme a nada. Mary Loise y yo eramos bastante distintos, pero un amor fraternal nos unía.
En fin, mi hermana es lo mas grande que me ha podido pasar en mi vida.

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