Capítulo 21

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Al estar frente a Max se queda mirándome un momento con una gran sonrisa en su rostro.

-Bien, lo que les dije a sus compañeros fue que haremos un cóctel de frutas.

Mi panza se queja y la tomo un momento luego me siento en una silla cerca de mí, debí haber desayunado pienso, lamentándome.

Después de que Max nos diga que hacer y cómo nos entrega a cada uno un cuchillo y pasa las frutas, me quedo observando como todos se van a distintas partes para hacer sus cosas. Veo a Clara que se pone en el escritorio de Max, quien le dice la manera más fácil de cortar una papaya sosteniendo sus manos. Lo admito estoy echando humo de los celos.

-Caro, ¿te ayudo? -escucho a mi derecha decir a Erick, él, más que nadie sabe lo poco que me gusta hacer esto y cuánto lo odio. Le sonrio agradecidamente y me corresponde.

-Por favor -le contesto exagerando un poco la última letra.

Él sonríe y pasa a mi lado.

-Ni siquiera has sacado la fruta de la bolsa. -ríe un poco.

-Ahh shh -le hago callar y el comienza a reír más. Suelto una carcajada.

-Vamos a ver, mira -dice, mientras se pone más cerca mío, miro de reojo a Max el cual sigue ayudando a Clara.

Erick me mira un momento y luego a la fruta comienza a rebanar cada una a la mitad.

-Es fácil solo tomala de las orillas.

Me dedico a ponerle atención a Erick, quiero hacer esto bien.
Después de un par de minutos ya estoy yo sola cortando unas naranjas.

-¿cómo vas linda? -escucho a mi izquierda su voz gruesa y sexy, me sonrojo y me pongo nerviosa por su última palabra.

-Ehh... Sí, supongo, no sé estoy haciendo un cochinero aquí.

Empieza a reir-De eso me doy cuenta.

Suelto una risita y miro al rededor, si hay un cochinero, el jugo de la naranja se a corrido dejando pegajosa toda la mesa.

Max me da unas pequeñas ideas para decorarlo y se queda observando un momento.

-¿Crees que aún no es buena idea para que salgamos?... A una cita -pregunta y me mira con el ceño fruncido.

-Aún no, es muy pronto y si mi hermano se entera se me armará mucho lío -murmuro lo que causa que él se acerque más a mí.

No veo la expresión de su rostro pero escucho un suspiro de su parte.

El siguiente transcurso de hora solo se dedicó a instruirnos y dejó que nos comieramos el cóctel cosa que hizo que mi estómago se calmara por la siguiente hora en lengua (ruso). Me miraba de vez en cuando, su actitud cambió un poco, era o que malinterprete toda la siguiente clase o que en verdad Max me evadia.

En la hora del almuerzo Amelia, Erick, Frank y yo nos vamos a una mesa un poco cerca a la puerta principal.
Aun estoy impactada de que Max es de hoy en adelante nuestro maestro de gastronomía, quién podía imaginarlo uno de los chefs y críticos gastronómicos más famoso de Canadá le da clases a unos chicos de preparatoria.

-Oye Carolay -me dice Amelia tomando mi hombro, volteo a verla-. Tengo que hablar contigo, ven.

Me toma de la muñeca y me lleva fuera de la cafetería, creo saber que quiere decirme.

-Estuve pensando, y llegué a la conclusión de que eres una maldita perra.

Palabras de la autora:

Mil disculpas por no actualizar, tuve un mega bloqueo y no estaba segura de lo demás x.x, trataré de que no vuelva a pasar :3, gracias, voten y comenten :p
Se aceptan consejos constructivos y de más ^^

Innegable¡Lee esta historia GRATIS!