18. Scarlett

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Entro a mi apartamento y me recuesto en la puerta sintiendo mi corazón latir fuerte. Recuerdo los ojos y la sonrisa de Kaden, suelto un suspiro tratando de no derretirme. No puedo creer que el de verdad quisiera estar conmigo. Es increíble, nunca se me vino a la cabeza que estaría en una relación ahora.

Digo, cualquier hombre se alejaría de mi al ver que estoy embarazada pero Kaden...él quiere estar conmigo aún cuando estoy embarazada de alguien más.

Niego con la cabeza. No debo emocionarme así. No sé cuánto durará esto. Trato de controlar mi corazón pero es imposible. Aunque quiera evitarlo, estoy realmente feliz de poder estar con el.

***

Me levanto con el sonido de la puerta cerrándose. Al ver a Sebastian caminar dentro de mi habitación le sonrío frotando mis ojos.

-Hola-dice Sebastian nervioso y se sienta en la cama.

-Hola-digo sonriendo-¿Que haces aquí?

-¿No puedo visitar a mi mejor amiga?-me pregunta alzando las cejas y reprimo mi risa.

-¿Estas huyendo de Liz?-alzo ambas cejas. El asiente haciendo una mueca y niego con la cabeza-Entonces no le has dicho-me siento en la cama arreglando mi cabello.

-No se como hacerlo, no quiero lastimarla-dice nervioso.

-Solo dile antes que alguien mas lo haga o que ella se de cuenta de mala manera-suspiro.

-¿Me acompañarías cuando le diga?-me hace unos ojitos y yo suspiro.

-Claro, estaré cerca pero no estaré con ustedes. Tu lo tienes que hacer solo-lo señalo advirtiéndole.

-Bueno-suspira aliviado. Recuerdo que a ninguno de mis mejores amigos les he dicho sobre Kaden y sonrío.

-Tengo algo que decirles-le digo y el alza las cejas-Pero se los diré cuando estemos juntos esta noche-el asiente pero su mente parece estar en otra parte-Entonces...Solo interrumpiste mi siesta para eso....

-Perdón por molestarte con mi amistad-el suelta un bufido y se levanta-Nos vemos esta noche dormilona-se despide de mi y unos segundos más tarde escucho la puerta cerrarse. Tal vez debería cambiar la cerradura de la puerta. Nunca debí darles copias de mi llave a esos dos.

Me estiro en la cama y tomo mi celular para llamara a Kaden.

-Hola nena-me contesta al instante y suelto una pequeña risa saludándolo-¿Como estas?

-Bien, Sebastian acaba de despertarme-bostezo un poco y el ríe.

-Tonto ¿Que no sabe que debes descansar?-suelto una risa negando con la cabeza.

-No te preocupes, descanse muy bien ayer-digo insinuando que dormí bien con el-Me sentí muy cómoda.

-Me alegra escuchar eso-ronronea el-Dime que puedo hacer para que duermas así todas las noches-susurra y me sonrojo.

-Solo necesito a un hombre muy apuesto y con buen cuerpo. Compartimos la cama ayer en la noche. Espero que no te moleste-bromeo.

-Estoy seguro que es muy apuesto-dice engreído haciéndome reír.

-Eres un narcisista-río.

-¡Hey! No puedo evitar ser apuesto-dice divertido y me quedo en silencio un momento.

-Oye, hoy me encontraré con Sebastián y Liz. Planeo decirles sobre nosotros. Quería que vinieras conmigo ya que será una buena oportunidad para presentarte a Liz. Aunque si estás ocupado puedo hacerlo otro día-digo mordiendo mi labio inferior.

Un Padre Inesperado ©¡Lee esta historia GRATIS!