Capítulo #1

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#1

Desperté agitada esa mañana. Tenía la sensación de que algo iba a salir mal. Normalmente los días lunes despierto feliz y entusiasmado por ir a la escuela, pero hoy era diferente. No le hice caso a mi subconsciente y bajé los pies de la cama.

7 de la mañana, lunes 9 de marzo. Era la segunda semana de clases y hoy no pasaba nada importante.

Después de desperezarme, me dirigí al baño y me di una rápida ducha. Me vestí con la misma ropa sosa de siempre. Me quede unos minutos frente al espejo. Mis ojos... Tenían unas grandes y demacradas ojeras. No he dormido bien, supongo. Ayer me había matado estudiando hasta tarde... Por culpa de mis exigentes padres. Tal vez es lo que me toco ser, una persona que no tiene vida propia. Siento que ellos tratan de vivirla por mí.

Puse algo de brillo en mis labios y salí del baño. Baje al comedor, solo para ver a mi madre con la boleta de las calificaciones de la última semana. Estaba seria, muy seria.

-¿Qué significa esto Daniella? - me espetó sin más.

Miré de reojo la boleta. Una de las notas era 9, supongo que por eso esta tan cabreada.

-Mamá - dije - Es solo un 9.8, estuve muy cerca del 10, pero...

-No te esforzaste lo suficiente - interrumpió - Necesitas estudiar más.

La ignore y me senté a la mesa. Tome mi desayuno y salí rápidamente del comedor.

Se preguntaran que tipo de reputación tengo, ¿verdad? Y piensan, que como todas las historias, soy la chica más popular y bonita de mi salón. Y no, no es así. Con suerte alguien me dirige la palabra. Soy la más apartada del salón. La que siempre tiene buenas calificaciones, la que siempre está estudiando, la chica sosa a la cual sus padres controlan su vida, la más.... Por decirlo así... apagada. Tal vez... sin vida social.

Cogí mi morral y salí de casa. Esta vida era tan aburrida, era siempre la misma rutina, las mismas críticas todos los días. Y ya me había hartado, pero de todas formas sabía que no podía cambiar la estúpida realidad.

Era este mi segundo año en la universidad, estaba estudiando para ser abogada, gracias a mis padres. Ellos me decían que esa carrera me haría llegar lejos, pero esto ni siquiera me interesaba. Mi gran pasión era: El canto, aunque tal vez no cantaba muy bien., pero me hacía sentir única, y solo esto hacia que me olvidara de mi maldita vida. Seguía sumergida en mis pensamientos hasta que choqué fuertemente con alguien, haciéndome caer.

Enseguida alcé la cabeza y mi mirada se conectó con los hermosos ojos azules de un apuesto chico que extendía su mano para levantarme. Cogí su mano, e hice un esfuerzo para estar de pie otra vez. Lo miré otra vez. Era verdaderamente guapo.

- ¡Joder! - Exclamó enojado - Deberías fijarte por donde vas...

No me dio tiempo para disculparme, y dicho esto, se apartó rápidamente.

One Step Closer (Logan Lerman)¡Lee esta historia GRATIS!