Fui hacia las afueras de la ciudad, llevaba el monedero y me compre un batido de mango y fresa,mi favorito.

Me senté en un banco y empecé a mirar la carretera con los coches y más abajo las vías del tren. Puse música de mi móvil con el altavoz porque no llevaba auriculares.

Solo pasó un chico y se paro a mirarme. No me gusta que me miren como si fuera un cuadro en un museo.

-Que miras?- le dije muy borde porque estaba cabreada.

-Pues que eres muy guapa y vas muy elegante para estar en un sitio como este.

-Y que? Si fuera fea y llevara chandal podría estar aquí o que?

-Eres muy chula tu, no? Las tías que sois así no me gustan nada.

-No soy chula y además a mi que me importa que no te gusten las chicas chulas, que pasa que si ves a una tía te tiene que gustar sin conocerla?-estaba cabreada y lo inicia que me salían eran insultos hacia ese chico.

-Mira la niña de papa, la sacan de la mansion y se pone agresiva!

-No entiendes nada gilipollas- dije apunto de llorar ese comentario me había dolido.

-Oye perdón, no sabía que eras tan sensible-me dijo mientras se sentaba a mi lado.

-Que te pasa?

-Que te importa, si no me conoces de nada.

-Por eso mismo puedes contar que te pasa y no se lo contaré a nadie ni te voy a juzgar por nada.

Tenia razón, contara lo que le contara le daría igual.

-Hace unas semanas descubrí que soy adoptada.

-Joder vaya mierda no? Y nunca te lo has planteado?

-A que te refieres?

-Sí nunca has visto nada o notado algo que te hiciera dudar de que son tus padres?

-Ellos son rubios, bajitos y bastante gordos, pero siempre dicen que mis abuelos y bisabuelos eran como yo. Solo conozco a mi abuela paterna y nunca puedo hablar de cosas así con ella.

-Y como te has enterado si no te lo han dicho ellos?

-Para un trabajo de clase tuve que buscar mi partida de nacimiento y encontré todos los papeles de la adopción.

-Y tus padres ya saben que lo sabes?

-No les he dicho nada, no sé que debo hacer. Tu que harias?

-Wao! Creo que nunca he pensado en eso.

-No es una cosa en la que hayas nunca verdad?-dije entre una pequeña risa. Me sentí desaogada después de mucho tiempo.

-Y tus padres biológicos, los quieres conocer?

No había caído en eso, soy tonta.

-Pues...no lo se. El la partida solo había el nombre de mi madre y de mi padre nada. No estoy segura de querer conocer a la mujer que me abandono en vez de cuidarme.

-Pero ella tendría sus razones para hacer lo que hizo. No se abandona a alguien sin un motivo importante.

-Pero crees que hizo bien en abandonarme? En dejarme en otra familia.

-Pero que vida crees que habrías tenido? No te conozco pero por la ropa que llevas debes ser rica.

-Mi padre es el alcalde.

-QUEEEÉ?

-Supongo que por eso no me dijo nada, por si mi reacción interferia como su trabajo.

-Odio a tu padre.

Vida equivocada (Jack Gilinsky)¡Lee esta historia GRATIS!