*Narra Bri*

No podía dejar de reírme de la tontería que Tomi acababa de decir.

- Eh, es en serio - me dijo sonriendo.

- ¿En serio crees que los elefantes utilizan sus enormes orejas para volar? - no pude evitar reír más.

- Oye, son enormes - dijo esta vez riéndose.

- Vale, vale - bebí un poco de mi fanta de naranja.

Es hora de poner en marcha el plan EON: "enamorada o no."

Esta mañana Dako ideó un plan para saber si estaba enamorada y de quién. Así que hace un rato vine a la plaza de en frente de la cafetería y Tomi ya estaba aquí esperándome. Entramos al bar en frente de la cafetería y estuvimos allí hasta ahora.

"Tienes que ir despacio, no todo se sabe rápidamente, Bri. Para saber si estás enamorada tienes que fijarte en como reaccionas ante:

1) Las miradas. Si al mirarle en cualquier momento vuestras miradas conectan y sientes que la suya puede ver tú interior, estás enamorada.

2) Tus deseos. Estás enamorada si solo quieres rozar su mejilla, acariciarle el pelo mientras vuestras bocas se funden en un apasionado beso o simplemente deseas entrelazar vuestras manos.

3) Los roces. Si con tan solo una mirada te sientes débil, cuando te roza te conviertes en blandi-blub*.

4) Los nervios. Cuando estás nerviosa y no puedes evitar que se note, estás enamorada.

5) Tus pensamientos. Si tu mente se contradice pensando cosas como: '¡le odio, es demasiado guapo! ', estás enamorada.

6) Y la última y más importante: los celos. Si lo ves con una chica y no puedes evitar querer saber qué están haciendo, de qué están hablando y por qué ella le está sonriendo, definitivamente estás enamorada."

Vayamos con la primera reacción.

Miré a Tomi. Me estaba sonriendo y le sonreí de vuelta, pero no sentí nada de lo que Dakota me dijo.

- ¿A dónde me llevas ahora? - le pregunté recogiéndome un mechón de pelo detrás de la oreja.

- A casa, siéntete afortunada por ser yo el que te acompañe - me guiñó un ojo.

Me reí.

Seguimos hablando y cada vez que miraba a Tomi mientras hablaba conmigo nada de la segunda reacción se me pasó por la cabeza.

Genial, ya son dos las que no funcionan.

Sentí que nuestras manos se rozaron, pero solo una sonrisa perezosa apareció en mi rostro.

No te rindas, aún no sabes cómo reaccionas a las demás.

Caminamos disfrutando del pequeño paseo.

Tomi es mi mejor amigo y pienso que es increíble, pero nunca he pensado ni pienso en él como Dakota me dijo en la quinta reacción. 

- Bri, ya hemos llegado a tu casa - me sonrió amablemente.

- Gracias por hacerme pasar una tarde tan divertida, Tomi - le sonreí.

- Hasta luego, Bri - noté que dudaba entre darme dos besos o solo uno y le di dos adelantándome. 

- Hasta luego, Tomi - abrí la puerta y la cerré.

Dejé todo sobre la mesa del salón y al mirar por la ventana, observé a Tomi hablando con una chica rubia bastante guapa y me alegré por él.

La música y la rivalidad¡Lee esta historia GRATIS!