Deseo sexual

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Capítulo 37

Rodé en la cama un par de veces, no sabía que pensar. Era cierto que Guk era un playboy lo había comprobado con mi propios ojos, pero ¿Por qué estaba tan sorprendida? Era famoso rodeado de mujeres hermosas… claro que iba disfrutar su vida… maldición ¿Por qué me molestaba tanto? Al fin y al cabo no éramos nada y hasta donde mi mente sabía tenía novio. Maldición. Estúpida vida. Siempre me mandas al carajo.

-“Maldición” – masculle mientras salía de cama a regañadientes, el reloj marcaba las 5:45 y no faltaría mucho para que mi despertador sonara, así que ¿para qué retrasar lo inevitable?

Entre a la ducha y deje que el agua caliente relajara los músculos. No decidí salir hasta que mis dedos se hallaron hundidos como pasas. Al salir me vesti torpemente y con taza de café en mano, Sali al resividor del edifico. Se me pusieron los pelos de punta al visualizar el objeto contundente y no porque fuera un arma asesina ni mucho menos pesada o amenazadora, al contrario. Era simplemente un pedazo de tela rojo, que posaba delicadamente sobre el suelo… si… se MI puerta. “¿Qué demonios?” pensé. Y no lo grite porque simplemente estaba demasiado sorprendida. “¿Qué acaso este hijo de la gran y miserable bitch había tenido el descaro de quitarle las bragas a su presa… ENFRENTE DE MI PUTA CASA? No puede ser esto era el colmo”.  

Tome la tanga asquerosa entre mis manos y camino dando pequeñas pataletas hasta la entrada de su departamento tocando con enojo evidente. De verdad estaba rabiada. A los pocos segundos el chico abrió la puerta.

Maldición.

Estaba semi desnudo con el pelo mojado en vuelto en solo una pequeña toalla blanca que le cubría la parte baja de su cuerpo… el resto del torso estaba desnudo. Lo mire incrédula.

-Por favor dime que llevas algo debajo de esa toalla – dije avergonzada sintiendo como la sangre me llegaba a las mejillas, haciendo el esfuerzo sobre humano de no ver nada que no fuera su rostro… si MUY sobre humano.

Sonrió de punta a punta maliciosamente y yo solo pude tragar sonoramente.

-¿Por qué? ¿Te incomoda? – ese es el problema idiota. Que no me incomoda.

Se acercó peligrosamente, ahora podía sentir su respiración.

-¡Aish idiota! – dije empujándolo – solo vine a entregarte esto – le extendi la tanguita rojo pasión que había encontrado hacia apenas unos minutos.

Me miro con los ojos abiertos como platos.

-vaya Nat, pensaba que eras mas timida, de verdad acepto que estoy sorprendido.

-No te hagas el idiota conmigo, solo te pido que cuando hagas tus cochinadas se cuidadoso de no dejar rastros, todavía quedamos personas decentes y…

-Nat, Nat – me tomo por los hombros intentando calmarme y en ese insante me di cuenta que había empezado a gritar. – No se de que me hablas.

-¿Qué? Pero la tanga… pensé que tu…

-Nat, por mas que me gustaría que fuera mia – la sostuvo entre sus manos – se me veria el culo grande, ¿No crees?

-¡No es momento de estupideces! – grite

-Nataly tengo buena memoria, no le he quitado estas bragas a nadie. – dijo ahora serio.

Una descarga de lo que pareció ser ira me recorrió la columna vertebral ¿buena memoria? O sea que si había quitado bragas recientemente.

-Bueno pues es una lástima que estas no puedan agregar a tu lista.- dije cruzándome de brazos.

-Oh Naty – dijo tomándome del mentón - ¿esta celosa pequeña?  - puedo jurar que sentí su sonrisa torsida a travez de sus manos.

One way love (B.A.P fanfic)¡Lee esta historia GRATIS!