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Cam's POV:

—YA, HAGAN SUS MALETAS, MAÑANA SALEN PARA INGLATERRA A UN INTERNADO.—Dijeron la mamá de Sam y la mía al unísono.

— ¿INGLATERRA? ¿INTERNADO? —Gritamos al unísono.

—Ustedes saben lo que hicieron.

*Flashback*

— ¡Pss! ¿Sam?- Dije susurrando— ¡Sam!

— ¿Qué?

—Trajiste lo que te dije, ¿No?

—Encendedor, espuma, martillo, pintura violeta, huevos podridos y un poster de Dora la Exploradora.

—Exacto. Ya nos vengaremos de ese idiota, se lo merece. —Dije sonriendo.

— ¿Lista, amiga?

—Lista.

***

— ¡Mira!-señaló Sam. — ¡Ahí está el idiota!

—Let's go, baby. —Dije sacando los huevos y en un rápido movimiento metiéndolos en su mochila que para nuestra suerte estaba abierta.

Luego de eso fuimos al baño a esperar a que sonara la campana y que los alumnos fueran a sus clases. Una vez que ésta sonó, salimos y nos dirigimos hacia su casillero.

—Martillo. —Dijo Sam cortante.

—Martillo. —Repetí como si fuera su ayudante. Aunque no lo fuera, nuestro grupo de dos personas, no tenía ni capitanes ni ayudantes.

Sam con el martillo rompió la tapa de su casillero. Genial, se abrió fácil. Saqué sus libros de clase y empecé a poner espuma en las hojas. Repetí esto con todos los libros.

— ¿Me pasas la pintura violeta?—al decir esto me extendió el pote.-Gracias.

Saqué un globo de mi mochila y lo empecé a llenar con la pintura. Lo metí en la cartuchera.

—Sam...¿El encendedor lo tenía que usar para quemar el borde de la cartuchera, ¿No?

—Eh...mmm, si claro. —Empecé a quemar la punta de la cartuchera cuando Sam llamó mi atención.

— ¿Si?—dije dejando de mirar el fuego para ver a mi amiga.— ¿Qué pasa?

—Ahora que me acuerdo, el fuego iba los libros, no en la cartuchera.

— ¿QUÉ?

Volví a ver la cartuchera y me di cuenta de que se estaban prendiendo fuego los libros y el globo con pintura estaba por explo...Mejor dicho, nos explotó. Estábamos manchadas de pintura violeta.

Sentí un calor en mi mano y luego como me quemaba. La manga de mi suéter se había quemado.

Mierda.

Aparte mi mano rápidamente y empezaba a buscar el extintor. ¡¿DÓNDE MIERDA ESTÁ...?! Lo habíamos usado nosotras, antes de ayer. Esa era nuestra última advertencia, obviamente no nos importó.

La muy puta de Sam, no estaba buscando algo para apagar el fuego. No. Estaba riéndose de que estábamos violetas. ¡Idiota!

Empecé a tirarle espuma para ver si se apagaba. Pero al contrario, empezó a quemarse más. ¿¡Espuma inflamable!? ¿Qué es esto? ¡No sabía que existía!

Agh, ¿¡Qué hago!? Vuelvo a mirar el fuego y me doy cuenta de que las llamas se extendieron dos casilleros más para cada lado.

SANTA CACHUCHA.

Toco la alarma de incendio y veo como todos los alumnos y maestros salen desesperados. Algunos se nos quedan mirando, como si supieran que es nuestra culpa. Otros se ríen, y otros se asustan. Cuando ya casi no quedan alumnos, y apagaron el incendio, veo a la directora acercarse a nosotras con papeles en las manos.

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