Back to me. (two)

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Al llegar a casa, el kazajo pudo ver a su pareja dormido sobre el escritorio, soltaba pequeños y suaves ronquidos.

Se acercó sintiéndose culpable, su esposo había dormido en una posición que más tarde podía causarle dolor, él en cambio había pasado la noche bebiendo, y al caer ebrio y ante una nube de ilusiones, había terminado acostándose con su mejor amiga.

-mm.-el rubio se removió y noto la presencia de su pareja, se negó a cerrar los ojos y levantó su cabeza.-¿Qué haces aquí? ¿Qué hora es?-

-son las nueve de la mañana.-

Yuri observó al kazajo, se le hizo extraño ya que tenía la ropa del día anterior, no podía ser posible, pues sabia que su trabajo como DJ terminaba a las cuatro de la madrugada y siempre llegaba a cambiarse la ropa.

-¿Acabas de llegar?-

-si. ¿No leíste mi mensaje?-

-¿Mensaje? Lo lamento corazón, deje el celular arriba. ¿Qué sucedió?-

-Mila me invitó a beber.-

-entiendo. Entonces deberías darte un baño, esa mujerzuela usa un perfume muy abrumador para mí.-Otabek sintió un golpe seco en su pecho, el rubio le miro nervioso.-¿Estás bien? Por lo general siempre me regañas si hablo mal de ella.-

-solo pensaba.-si, pensaba, pensaba en la mierda de persona que era, en la promesa que había roto cuando juro amar al rubio.

-lo acabo de decidir.-el ruso se levantó y se acercó seductor a su pareja.-podemos tomar el baño juntos, haré a un lado mi trabajo por ahora.-

Sujeto la nuca del kazajo y trato de acercarlo para poderlo besar, sin embargo él moreno volteo el rostro evitando juntar sus labios. Yuri quedó en shock, su pareja jamás me había negado una caricia.

-hoy no, Yuri.-su nombre había sido pronunciado con frialdad, cosa que él rubio noto.

-¿Disculpa?-

-estoy cansado y deseo dormir.-

-entiendo.-se separó molesto, se acercó al escritorio, tomó su chaqueta junto con las llaves de su coche, para después acercarse a la puerta de salida.-iré al lado sur de la ciudad, necesito ver cómo van las tiendas.-

-¿No vas a desayunar?-

-comeré algo allá, estás cansado y sabes que odio comer solo.-la puerta de cerro de golpe.

Otabek de sentía un asco de persona, jamás había tratado así al rubio, jamás había pensado en hacerle daño, mucho menos había pensado en romper su confianza, pues sabía que muy difícilmente Yuri podía llegar a confiar en alguien.

-perdóname Yuri... De verdad lo lamento.-

♦ • ♦ • ♦

El rubio llegó al lado sur de la ciudad, dejo su coche en algún estacionamiento de sus muchas tiendas de ropa y salió a caminar. Fue directamente hasta la cafetería que Viktor le había dicho, y si, lo vió. En una de las mesas que estaban afuera del local estaba el platinado.

Yuri no pudo evitar sonreír, el platinado era el mismo, no había cambiado en nada. Bebía un café mientras fijaba su vista en un periódico local.

Se dió la vuelta y camino a un local donde vendían sus café favorito, se retiró y regreso a su tienda, no sin antes mirar por última vez al platinado.

Estaba conciente de lo que algunas vez había sentido por el platinado, ahora estaba bien en su relación con el kazajo y temía que los sentimientos por Viktor aún siguieran dentro suyo.

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